Dos detenidos en Lleida cuando acudían al volante al examen de recuperación de puntos del carnet de conducir

En el operativo policial se incautó material tecnológico para transmitir imagen y sonido.. Mossos d'Esquadra
  • Los Mossos d'Esquadra montaron controles para evitar prácticas fraudulentas en el examen teórico de conducir

  • En el operativo incautaron dispositivos para transmitir imagen y sonido para recibir ayuda externa

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LleidaLa picaresca para sacarse el carnet de conducir es cada vez más sofisticada. Lo han comprobado los Mossos d'Esquadra en los controles aleatorios que han realizado este febrero en diferentes convocatorias en Lleida. Un operativo en el que han pillado a once personas que realizaban prácticas fraudulentas durante los exámenes teóricos. Utilizaban sistemas de transmisión de imágenes y audio para recibir ayuda externa para aprobar las pruebas.

En el dispositivo también han detenido a dos personas que se presentaron en la Jefatura Provincial de Tráfico conduciendo un vehículo sin tener el carnet porque iban a realizar el examen de recuperación de puntos. Los agentes les arrestaron por un delito contra la seguridad vial.

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Los responsables de la Jefatura contactaron con los Mossos d'Esquadra para plantear la presencia de agentes del Grupo de Investigación y Documentación de Tráfico. Cada vez más, encuentran aspirantes que intentan utilizar dispositivos electrónicos para realizar la prueba. Además, muchas veces esas personas se mostraban agresivas y no colaboraban con los requerimientos de los funcionarios.

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Cámaras y auriculares ocultos

El operativo se ha orientado a la detección de prácticas fraudulentas, como el uso de tecnología oculta para obtener respuestas de forma ilegal o la suplantación de identidad en el examen de obtención o recuperación de los permisos de conducir.

Durante los controles, los agentes han detectado a 11 personas que utilizaban un sistema de transmisión de imágenes y audio. Este dispositivo estaba formado por una cámara oculta pegada al cuerpo que aprovechaba los agujeros de los jerséis para captar la imagen.

El alumno se acercaba al examen y un emisor enviaba las imágenes a un colaborador que estaba en el exterior. El cómplice cantaba las respuestas al examinado, que llevaba un mini auricular tan imperceptible, que se tenía que sacar del oído con pinzas.

La Jefatura de Tráfico sanciona este tipo de conductas con una multa de 500 euros y la prohibición de presentarse de nuevo a examen durante seis meses.