Desaparecidos

‘Juli’, uno de los detenidos por la desaparición de Francisca Cadenas en Hornachos, confiesa el crimen y exculpa a su hermano

El momento de la detención de los hermanos en cuyo patio de su vivienda se hallaron los restos de Francisca Cadenas. Informativos Telecinco
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BadajozNuevo avance clave en la investigación de la desaparición de Francisca Cadenas hace casi nueve años, el 9 de mayo de 2017. ‘Juli’, uno de los dos hermanos detenidos después de que esta semana se hallasen restos óseos de la mujer en una arqueta del patio de la vivienda en la que residen en Hornachos, Badajoz, ha confesado el crimen y ha exculpado a su hermano ‘Lolo’, como ha informado en exclusiva ‘En Boca de Todos’.

Aunque ambos habían negado durante todo este tiempo su implicación en los hechos, el trabajo desarrollado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha estrechado el cerco sobre ellos hasta que, finalmente, y tras el hallazgo de los restos en su domicilio, ‘Juli’ ha confesado. Con ello, se confirmaría la hipótesis principal, que apunta a que él habría acabado con la vida de Francisca Cadenas, de entonces 59 años, y después su hermano, que ha mantenido todo este tiempo la coartada de que el estaba en el Hospital de Mérida en la noche de los hechos, le ayudó a encubrirlo al regresar.

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La familia de Francisca Cadenas sospechaba de los hermanos

Desde muy pronto, la familia, que ahora espera que se pueda "hacer justicia" de una vez por todas, sospechaba de los hermanos. También las autoridades les tenían en el foco, pero no ha sido hasta ahora, en un paso trascendental para la investigación, cuando han conseguido esa prueba clave. El análisis biológico de los restos óseos localizados esta semana en Hornachos confirmaba que son de Francisca Cadenas, lo que inmediatamente terminaba de señalar a Juli y Lolo.

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Pese a que ellos han estado defendiendo su inocencia durante todo este tiempo, y también el lunes, hace apenas unos días, cuando el propio Lolo declaraba que se estaba buscando un "cabeza de turco" y se estaban vertiendo numerosas "mentiras", la realidad es que el trabajo de la UCO ha ido acorralándoles cada vez más. De hecho, todavía siguen indagando en otras propiedades de ambos en la búsqueda de esclarecer y resolver por fin este caso, que ha mantenido en vilo a la localidad pacense.

Vecinos muy próximos, residentes a apenas unos metros de distancia de la casa de la víctima, la familia comenzó a dudar de ellos prácticamente desde el primer momento. Esa noche, la del 9 de mayo de 2017, Francisca Cadenas había salido un momento a acompañar a un matrimonio y su hija, a la que cuidaba cada tarde, hasta el vehículo que la pareja había estacionado al lado de su domicilio, pasado un pequeño túnel. De hecho, le dijo a su hijo pequeño que no hiciese nada, que "ahora" volvía y le preparaba la cena. No se llevó ni el móvil ni las llaves, señal de que tan solo iba a decirles adiós y volver, pero nunca lo hizo; jamás regreso.

Al ver que no volvía a casa y extrañado, el hijo de Juana Cadenas salió entonces a la calle en su búsqueda. Es a noche, familiares y amigos estuvieron tocando a la puerta de varios vecinos en busca de respuestas, con la esperanza de que estuviese con alguno de ellos o de que alguien la hubiesen visto. La mayoría mostró preocupación y colaboración, pero hubo una persona que llamó la atención por su fría reacción: Juli.

Cuando llamaron a la puerta de los hermanos esa noche de la desaparición, este último abrió la puerta y contestó: "No te puedo atender, estamos pendiente del familiar que está enfermo", contestó, según declaraciones que recoge el diario El Mundo, y acto seguido cerró la puerta rápidamente. Esa actitud, entre otros indicios, no pasaron desapercibidos para la familia, que también escuchó ruidos y golpes dos días después de la desaparición provenientes de la casa de los hermanos. Esto último pudo hacer pensar que estaban abordando algún tipo de obra, pero ahora, tras conocerse que los restos óseos han aparecido debajo de losetas tapadas con cemento, en una zona llena de macetas en el patio de los detenidos, esta circunstancia podría no ser solo lo que entonces eran sospechas.

La coartada de Lolo y la confesión del crimen su hermano Juli

Sobre aquella noche, Lolo siempre ha mantenido que no estaba en el domicilio, insistiendo en la misma coartada que repetía también el lunes ante los medios, antes de ser detenido: que la noche en que desapareció Francisca Cadenas el ni siquiera estaba en las inmediaciones de su vivienda y que se encontraba en el Hospital de Mérida, dado que tenía un familiar ingresado. Sostiene que no se marchó de allí hasta “las once u once y algo”, es decir, la misma hora en la que desapareció la mujer, de entonces 59 años.

En esas declaraciones a las puertas de su vivienda le llegaron a preguntar los periodistas que si su hermano sí estaba en casa, ante lo que evitó contestar, limitándose a señalar: “Cuando se termine esto, voy a soltar todo lo que tenga que soltar sobre todo lo que nos están metiendo”. Ahora, su hermano Juli ha confesado el crimen, pero a él lo exculpa, aunque como mínimo el encubrimiento en este caso sería claro según la principal hipótesis.

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