Natascha Kampusch, en una 'prisión psicológica' 20 años después de huir de su secuestrador: "Está en su mundo, nos sentimos impotentes"
Natascha Kampusch, en una 'prisión psicológica' 20 años después de huir de su secuestrador: su familia cuenta el proceso que atraviesa
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Natascha Kampusch fue secuestrada cuando solo era una niña de 10 años. Desapareció cuando se dirigía al colegio en Austria. Fue retenida en el sótano de una vivienda durante ocho años, en los que estuvo sufriendo agresiones sexuales, vejaciones, golpes e insultos.
Sin embargo, en agosto de 2006 consiguió escapar de ese sótano. Su secuestrador, un hombre de 30 años, al darse cuenta de que la joven escapó, se suicidó tirándose a las vías del tren de la estación más cercana. Por su parte, Natascha, que ya tiene 38 años, consiguió volver con su familia, pero nunca pudo recuperar la normalidad en su vida tras haber sufrido un episodio tan traumático.
Llegó a escribir incluso un libro donde habla de cómo fue su secuestro, hicieron una película de los ocho años que sufrió encerrada en el sótano de su secuestrador e incluso habló de ello en un programa de entrevistas en los siguientes años. Sin embargo, pese a su valentía de huir de allí aquel día y de recordar todo lo vivido en libros, películas y entrevistas, su familia asegura que, después de 20 años, “parece que vuelve a estar en una prisión”, dado su estado anímico.
Este año va a hacer 20 años que Natascha consiguió escaparse de su celda. Sus familiares han notado este comportamiento especialmente en la grabación de su documental producido por la emisora austriaca ‘ORF’: “Todo el mundo sabe cómo Natascha solía hablar delante de cámara. Eso ya no es así”. Su comportamiento ha cambiado mucho con el paso del tiempo. “Ella está mayormente en su propio mundo. Está en una especie de prisión. Es desgarrador y nos sentimos impotentes”.
Así fueron los ocho años de secuestro
Hace tres años, la propia mujer confesaba en una entrevista que estaba “muy positiva y esperanzada” cuando miraba hacia el futuro. De hecho, creó su propio negocio de joyas y participaba en la construcción de un hospital en Sri Lanka. Pero con el vigésimo aniversario este año, se encuentra mucho más aislada y con el ánimo más decaído, según han podido confirmar sus propios familiares para el medio 'Daily Mail'.
Según contó la joven, durante su secuestro le llagaron a golpear hasta “200 veces por semana”, le encadenaban a una cama por la noche y le obligaban a limpiar medio desnuda. Ocho años de horror que comenzaron el 2 de marzo de 1998 cuando Natascha estaba yendo hacia el colegio y vio a su secuestrador junto a una furgoneta blanca. “Pensé que no quería pasar por su lado y me parecía raro que estuviese esperando una persona sola allí. Quise cambiarme de acera, pero luego me arrepentí y pasé por su lado”. Entonces el hombre la metió en la parte trasera de su vehículo y la encerró durante ocho años en el sótano.
Cuando fue creciendo y llegó a convertirse en adolescente, su secuestrador a veces le permitía subir a dormir con él, pero atada. Además, todos los días le decía que, si intentaba escapar en algún momento, la encontraría y la mataría. Usaba la violencia, tanto verbal como física para hacer que la joven no tuviese fuerza para escapar.