El marido de María Paloma denunció su desaparición: afirmó que no se había llevado su documentación y que faltaban más de 8.000 euros

El marido de María Paloma, con quien estaba separada, fue quien denunció su desaparición y la falta de una gran cantidad de dinero
Los asesinos de María Paloma intentaron simular un suicidio en el barranco de Las Palomeras: dejaron pruebas del crimen
María Paloma fue encontrada muerta el 18 enero de 2026 en el fondo del barranco de La Palomera, en Colungo, Huesca. Su desaparición fue denunciada ante el puesto de la Guardia Civil en el municipio de Barbastro. Al principio los agentes trataron su muerte como un posible suicidio, pero después de recabar pruebas, decidieron investigarlo como un asesinato.
Carlos Víctor, uno de los sospechoso y detenidos, era su exmarido, aunque no estaban oficialmente divorciados, hacían vidas separadas. Él fue quien denunció la desaparición de María Paloma a los agentes de la Guardia Civil. Explicó a los agentes que la mujer se había dejado toda su documentación en el domicilio, además afirmó que faltaba una gran cantidad de dinero, más de 8.000 euros, que podría haberse llevado la víctima, según confirma el medio ‘El Periódico’.
El 18 de enero de 2026 fue descubierto el cadáver de la mujer sobre las 12:00. La alerta llegó hasta el puesto de Barbastro donde fue puesta la denuncia de la desaparición y comprobaron que se trata de María Paloma. Un caso que pasó desapercibido hasta que comenzaron las detenciones. El viernes se detuvo a su pareja actual, Juan Julián, y el Ministerio de Igualdad condenó el caso como un crimen de violencia machista.

El exmarido fue detenido, pero puesto en libertad con cargos
Sin embargo, su exmarido también fue detenido, aunque quedó en libertad con cargos. Los agentes barajan la posibilidad de que pueda tratarse de un asesinato con “trama económica” y que haya sido planeado por los dos sospechosos. La investigación continúa abierta, por lo que algunas actuaciones permanecen bajo secreto de sumario.
Por el momento, las autoridades han confirmado que se detectaron trasferencias de dinero desde cuentas de la víctima y de su tío hacia cuentas del principal sospechoso: su pareja actual. Una señal que les dijo a los agentes que podría tratarse de un desvío de fondos en su propio beneficio. Además, descubrieron que el hombre poseía un poder notarial para actuar en representación del tío de la víctima, quien se encuentra en situación de dependencia debido a su edad.
