Concluye el juicio por el asesinato de un joven en Fuenlabrada: queda visto para sentencia tras el choque entre acusación y defensas

Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid. Europa Press
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El juicio por el asesinato a tiros de un joven en octubre de 2022 a las puertas de una discoteca de Fuenlabrada ha quedado visto para sentencia, tras los alegatos finales de las defensas, centrados en la falta de pruebas “sólidas” y en que la acusación se basa en “conjeturas” sustentadas en llamadas telefónicas.

El jurado popular deberá ahora deliberar sobre la responsabilidad de los cuatro acusados, entre ellos el considerado autor intelectual del crimen y supuesto jefe del coro de la banda Dominicans Don't Play (DDP) en el barrio de Campamento.

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La Fiscalía mantiene la prisión permanente revisable

El fiscal ha ratificado su acusación principal y ha solicitado prisión permanente revisable para el supuesto autor intelectual, al que atribuye la planificación del ataque.

El Ministerio Público sostiene que existe un “conjunto amplio de indicios incriminatorios” que acreditan la participación de los procesados tanto en el entramado criminal como en la ejecución del asesinato.

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Las pruebas de la acusación

La acusación particular, ejercida por el abogado de la familia, ha señalado como principales pruebas las escuchas telefónicas, el volcado de dispositivos móviles y el material incautado en los registros, como imágenes de los acusados con armas y símbolos de la banda.

También ha destacado la existencia de documentación interna de la organización y un libro de contabilidad, que reflejarían su estructura y funcionamiento.

Según la acusación, existía una jerarquía interna con normas y mecanismos de control, además de indicios de compra de armas, vídeos y mensajes con apología de la violencia, lo que reforzaría la tesis de organización criminal.

Asimismo, ha cobrado relevancia la declaración de uno de los implicados que conducía la furgoneta, quien habría señalado al principal acusado como autor intelectual, indicando que dio instrucciones sobre el ataque.

Las defensas cuestionan la solidez del caso

Frente a ello, las defensas han solicitado la libre absolución, insistiendo en que no hay pruebas directas que acrediten la autoría ni la existencia de órdenes concretas para cometer el crimen.

Han criticado que la acusación se base en interpretaciones de conversaciones telefónicas y en indicios que, a su juicio, no alcanzan el nivel probatorio necesario para una condena.

El abogado del principal acusado ha denunciado que se pretende construir una “certeza moral” basada en indicios contradictorios, subrayando que no existe prueba directa que vincule a su cliente con la planificación del asesinato ni con un supuesto liderazgo en la banda.

“La sospecha no condena”

En la misma línea, el abogado Pablo Corral, defensor del supuesto cómplice, ha rechazado que las llamadas telefónicas acrediten cooperación o conocimiento de los hechos por parte de su cliente.

“La complicidad no se presume ni se puede construir con sospechas. La sospecha no condena”, ha afirmado ante el jurado, solicitando un veredicto de inocencia.

Un crimen vinculado a bandas juveniles

El caso se centra en el asesinato de un joven a las puertas de una discoteca, en un ataque que, según la investigación, estaría relacionado con conflictos entre bandas juveniles.

La acusación sostiene que el crimen fue una represalia contra la banda de los trinitarios, mientras que las defensas niegan cualquier vinculación organizada de sus representados.

Con el juicio concluido, el jurado popular deberá ahora deliberar y emitir un veredicto que determinará la responsabilidad penal de los acusados.