Las duras confesiones de las exalumnas del profesor de Irún: “Con 12 años nos ponía videos porno y preguntaba la talla del sujetador"

Concentración de exalumnas del profesor juzgado en San Sebastián. Europa Press
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Varias exalumnas del profesor juzgado en San Sebastián por presuntamente ofrecer dinero o regalos a menores a cambio de favores sexuales se han concentrado este martes a las puertas de la Audiencia de Gipuzkoa, coincidiendo con el inicio del juicio. Las jóvenes denuncian que, cuando tenían entre 11 y 12 años, el docente les mostraba contenido pornográfico en clase y realizaba comentarios de carácter sexual.

Las concentradas, antiguas alumnas del acusado en un centro de Oiartzun, han estado acompañadas por integrantes de la Asamblea Feminista de Oiartzun, portando una pancarta con el mensaje: “Os creemos, estamos con vosotras. Los agresores al fuego”.

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Una de las jóvenes ha relatado que el profesor les hacía comentarios lascivos, como “tú de mayor vas a ser un bollito” o preguntas sobre la talla de sujetador, conductas que, según ha subrayado, eran completamente inapropiadas para su edad.

El profesor tenía un perfil falso para mensajes sexuales con menores

El profesor juzgado en San Sebastián por presuntamente ofrecer dinero o regalos a tres menores a cambio de favores sexuales utilizaba un perfil falso en Instagram para contactar con ellas y enviarles mensajes de contenido sexual, según han declarado un ertzaina instructor y varios testigos en la primera sesión del juicio en la Audiencia de Gipuzkoa.

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Testimonios en la primera sesión del juicio

En esta primera jornada han declarado como testigos un ertzaina, un inspector de Educación, varias docentes del centro de Irun y su directora, además de una de las presuntas víctimas, que lo ha hecho a puerta cerrada.

Está previsto que en la siguiente sesión declaren las otras dos menores y el propio acusado.

Conversaciones “con parte sexual”

El agente encargado de la investigación ha explicado que las menores denunciaron que el profesor utilizaba un perfil falso para mantener conversaciones con ellas, con “parte de risas y parte sexual”.

Entre los mensajes, el docente preguntaba si habían visto “50 sombras de Grey” o realizaba comentarios sobre su físico, como que “el culo de una de ellas era muy bonito”.

Además, al analizar el móvil del acusado, comprobaron que parte de las conversaciones habían sido borradas.

El profesor también envió un correo electrónico a varios estudiantes en el que advertía de que esas conversaciones eran “privadas” y no podían difundirse, ya que podrían tener “consecuencias legales”.

Incluso llegó a publicar una carta en la que aseguraba que algunas alumnas estaban “organizándole una encerrona”.

Mensajes sexuales y ofertas de dinero

Una de las profesoras ha relatado que varios alumnos le informaron de que el acusado tenía una cuenta falsa desde la que intercambiaba mensajes sexuales con menores.

Según su testimonio, el profesor llegaba a ofrecer dinero por besos, comprarles cosas o sugerirles acompañarle al coche.

También enviaba mensajes de audio en los que hablaba de “cosas raras”, según trasladaron las alumnas.

Otra docente ha explicado que vio capturas de conversaciones en las que el acusado proponía a una menor ser su “sugar daddy”.

Tras las vacaciones de Navidad, la alumna le confesó que tenía miedo de que el profesor fuera a su casa, ya que sabía dónde vivía.

Antecedentes y actuación del centro

El inspector de Educación ha señalado que el acusado ya había tenido un expediente disciplinario en 2018 por conducta inadecuada en otro centro.

La directora del instituto ha confirmado que trasladó los hechos a la Ertzaintza, al tratarse de un caso relacionado con mensajes a través de internet, y ha indicado que el profesor también pedía a las menores no difundir información sobre lo ocurrido.

Un “entorno claramente sexualizado”, según la Fiscalía

Antes del juicio, el fiscal ha señalado que el acusado justificaba su comportamiento por ser “moderno y enrollado”, pero ha advertido de que existe un límite entre esa actitud y llevar a las menores a “un entorno claramente sexualizado”.

La Fiscalía acusa al profesor de varios delitos, entre ellos inducción a la prostitución, por el que solicita cinco años por cada víctima.

De forma alternativa, plantea un delito relacionado con conversaciones inapropiadas en el ámbito profesor-alumno, con menor pena.

A ello se suman delitos de acoso a menores en internet, con penas de dos años y medio, y otro de amenazas y coacciones, con algo más de un año.