Detienen al autor del robo fallido por las risas del dueño de un bar en Mijas, Málaga: actuaba siempre del mismo modo

La Policía Nacional consigue detener al hombre que intentó atracar un bar en Mijas, pero su dueño pensó que era una broma
Un hombre entra con un machete a robar en un bar de Mijas, Málaga, y el dueño y los clientes se parten de risa al creer que era una broma
La Policía Nacional ha detenido al atracador que entró con un machete y un casco de moto a un bar de Mijas, en Málaga. Estaba escondido en el barrio de los Limones tras el último robo frustrado, ya que el dueño del establecimiento y las personas que se encontraban con él, pensaron que se trataba de una broma de un cliente habitual y se comenzaron a reír.
Al detenido, un hombre de 38 años, se le atribuye tres asaltos más, entre los que se encuentran el hotel de Fuengirola, donde se presentó con una pistola para conseguir hacerse con el botín. Según han informado medios como ‘Sur’ el principal sospechoso actuaba siguiendo el mismo patrón: escondiendo su rostro con un casco de moto y empleando una pistola o un cuchillo de grandes dimensiones para amedrentar a los dueños.
Lo que parecía un intento de atraco a punta de machete acabó con las risas y bromas del camarero y los clientes y el asaltante sin su botín. En un vídeo difundido en redes sociales se ve cómo el ladrón, que ocultaba su rostro bajo un casco de moto, no logró su objetivo debido a que los presentes se pensaban que era una broma de un cliente habitual.
Así fue el atraco fallido
Fue en ese momento cuando sacó el arma y golpeó el mostrador al mismo tiempo que exigió el dinero en inglés. “The money, now”. Lejos de generar miedo y tensión, la escena provocó las carcajadas de los presentes. Uno de los presentes le respondió con ironía: “¿The money now? ¿Llamamos a la policía?”.
Entonces, el detenido, confundido por la situación salió del establecimiento, pero no dejó pasar su oportunidad y repitiendo la misma actuación se dirigió hacia un local de comida rápida, donde sí consiguió llevarse con el dinero que habían recaudado, amenazando a los trabajadores con el mismo cuchillo bajo el casco de la moto.
