Un trabajador del hotel de Maldivas narra cómo fue el ataque de un tiburón al turista español: "Fue horrible, le faltaba un gran trozo de pierna"

El director del hospital en el que se encuentra ingresado ha asegurado que "su estado es estable" y que podrá continuar su tratamiento "con normalidad"
El turista español atacado por un tiburón en Maldivas, un ginecólogo de 31 años que trabaja en el Hospital General de Alicante
El médico alicantino de 31 años que sufrió el pasado sábado un ataque de tiburón mientras celebraba su luna de miel en atolón de Gaafu Alif continúa ingresado en el hospital ADK de Malé. Los cirujanos de este hospital han tenido que amputarle la pierna tras el ataque, según han informado fuentes hospitalarias y policiales del archipiélago.
En concreto, el joven fue atacado por un tiburón tigre, una especie conocida por su agresividad, mientras buceaba en las inmediaciones de la isla de Kooddoo. "Fue un ataque horrible. Le faltaba un gran trozo de carne en las piernas; ha sido una experiencia traumática para todo el complejo", relató a EFE un trabajador del hotel The Residence Maldives, donde se alojaba la pareja.
Tras ser estabilizado inicialmente en la isla de Villingili, el turista fue trasladado de urgencia en avión a la capital, Malé. El director gerente del Hospital ADK, Ahmed Affal, confirmó que tras la intervención se espera que su tratamiento pueda continuar con normalidad.
"Le faltaba un gran trozo de carne en las piernas"
"Su estado es estable en este momento y creemos que su tratamiento puede continuar con normalidad", dijo a EFE Affal. El ataque ocurrió en una zona utilizada generalmente como planta de procesamiento de pescado, un entorno que atrae de forma masiva a los tiburones tigre.
Según trabajadores del resort, el médico se encontraba acompañado por su esposa en el momento del incidente. Algunos sectores denuncian que la práctica del shark feeding (alimentar a los tiburones para atraerlos ante los turistas) está alterando el comportamiento de los escualos, volviéndolos más impredecibles.
"Hay que detener la alimentación de tiburones. Es antinatural que estos animales sean alimentados en lugar de cazar; nos está perjudicando a todos», señaló a EFE el experto en buceo Aman Haleem. Según los especialistas, esta práctica fomenta una asociación directa entre la presencia humana y la comida, aumentando el riesgo de ataques en zonas industriales o turísticas.