Las claves del caso de Khrystyna Savenchuk, desaparecida en 2014: una carta en ruso y un 'novio virtual'

Khrystyna Savenchuk desapareció el 20 de mayo de 2014 en Jávea a los 15 años; hoy tendría 28
Caminar para perder el peso que ganó en el confinamiento: el último plan de Rosalía Cáceres antes su desaparición hace seis años
Khrystyna Savenchuk tenía 15 años cuando desapareció en Jávea, Alicante, el 20 de mayo de 2014. El suyo es uno de los numerosos casos de menores desaparecidas en los que se han encontrado posibles pistas sobre su paradero, pero, sin embargo, 12 años después, sigue sin resolverse.
La adolescente ucraniana salió por la mañana de su casa hacia el instituto como un día normal. Jamás llegó al centro educativo. La madre de la alumna, Natalia, fue al instituto al día siguiente muy preocupada porque, después de las clases, no había ido a casa y aquella noche tampoco había ido a dormir.
Algunas compañeras de clase de la joven aseguraron entonces haberla visto en las inmediaciones del puerto, lo que apunta a que mudo modificar de forma deliberada su recorrido habitual. La investigación permitió determinar que la última señal conocida de su teléfono móvil se registró en una estación de servicio de Sagunto, a varios kilómetros de Jávea.
Ahí surge la primera incógnita. ¿Cómo salió de Jávea? No había autobuses ni tampoco tenía dinero para comprar un billete de barco. ¿Fue con alguien en coche? ¿Había quedado con un chico? Una profesora del centro en el que estudiaba Khrystyna dijo que vio a una persona muy extraña en la puerta del instituto, vestido de una forma muy rara, que llamó su atención.
Khrystyna llevaba poco tiempo viviendo en España. Según explicó su madre también en 'À Punt et busca', no tenía muchas amistades por su barrio y "nunca salía sola de casa". No obstante, solía permanecer en su habitación con su ordenador. De hecho, fue allí donde encontró una amistad. "Conoció a un chico ruso de Alemania y tenía contacto con él a través de un juego, pero no le conocía en persona", ha explicado Natalia, la progenitora.
Según relató la madre, la relación virtual había tenido una fuerte carga emocional y podría haber influido en la adolescente. El joven fue identificado e interrogado en el marco de la investigación y, de acuerdo con la información difundida, negó cualquier participación en la desaparición.

Otro dato a destacar es que la madre de Khrystyna, dos semanas después de la desaparición, encontró en la habitación de su hija una carta escrita en ruso. Las autoridades la consideraron en un principio como una nota de suicidio. La familia, en cambio, lo descartó por completo.
“No ponía nada de suicidio. Decía que quería mucho a sus padres y que ya no tenía contacto con ese chico y que todo estaba bien”. Nada se pudo saber sobre la importancia de este documento, o por qué lo redactó la menor.
La esperanza por encontrar a Khrystyna
Desde el instituto contaron que se había barajado la idea de que estuviera “viva” en manos de “una red de trata de seres humanos”. Natalia, que asegura que su hija desapareció sin dinero, documentación y pasaporte, no descarta ese escenario.
“Puede ser. Me vienen muchas cosas malas a la cabeza”, contó. La Guardia Civil de Oliva llamó a la madre en 2024 para identificar a una joven alemana que se dedicaba a la prostitución y que se pensó que podía ser Khrystyna. No obstante, el resultado fue negativo, no era ella.
La desaparecida tendría hoy 28 años y su madre vive con la esperanza de poder encontrarla con vida en algún momento. Cualquier ciudadano que disponga de información sobre su desaparición, debe contactar con las autoridades: Emergencias (112), Guardia Civil (062) o Policía Nacional (091). Asimismo, se puede dar aviso directamente a SOS Desaparecidos en el teléfóno 868 286 726 y a la Fundación QSD Global en el 744 46 19 32.
