El acusado de matar a un hombre a tiros en Atarfe, Granada, sobre la víctima: "Pensaba que me iban a hacer desaparecer como a mi hermano"

El acusado de matar a un hombre a tiros en Atarfe, Granada, reconoce que tenía "miedo atroz" a la víctima
La defensa del acusado por el crimen de Atarfe, en Granada, mantiene que la víctima sacó una pistola primero
El joven que se enfrenta a 31 años de cárcel por asesinar a un hombre de tres disparos en la cabeza en Atarfe, Granada, ha defendido que lo hizo movido por un miedo "atroz" y porque vio a la víctima apuntarle con un arma después de varios tiroteos e incidentes previos entre las dos familias.
El procesado ha declarado en la última sesión del juicio que se celebra con jurado popular desde este lunes en la Sección Primera de la Audiencia de Granada y en el que la Fiscalía ha mantenido su calificación de los hechos y su petición de cárcel.
Los hechos ocurrieron pasadas las 13:30 horas del 16 de enero de 2024 cuando la víctima estaba en el interior de una furgoneta aparcada en una calle de Atarfe, vehículo en el que también estaba una de sus hijas, una niña de tres años que permanecía sentada en la parte trasera del vehículo.
Según el relato que ha mantenido este jueves la Fiscalía, el procesado se acercó caminando hasta el vehículo, apartó de un empujón a un vecino que hablaba con la víctima y, a menos de 10 centímetros de distancia, le disparó tres veces en la cabeza con una pistola de nueve milímetros que había modificado. Esos disparos provocaron una importante destrucción de la masa encefálica y daños vitales por los que la víctima, de 34 años, murió sobre las 14:00 horas de ese mismo día.
El acusado dice que actuó por "miedo atroz"
El acusado ha asegurado en su declaración que actuó por un "miedo atroz" y después de ver a la víctima y a alguno de sus hermanos apuntarle con un arma, y ha añadido que tras los disparos alertó de los hechos a la familia para que se protegiese y se entregó en la Guardia Civil, donde se personó con el arma.
Ha recordado además que entre las dos familias existen rencillas previas, antecedentes entre los que destacan un tiroteo a la casa de los padres del procesado, el atropello de su madre y la desaparición de su hermano, ataques que podrían ser la respuesta a que el acusado apuñaló al hijastro de la víctima, entre otros enfrentamientos.
"Yo tenía amenazas de la víctima y de sus hermanos y pensé que me iban a hacer desaparecer como a mi hermano, que todavía no ha aparecido", ha explicado el acusado, que ha asegurado que no fue un acto premeditado y ha negado que la menor estuviese dentro del coche en el momento de los hechos.
La Fiscal mantiene el delito de asesinato con alevosía
En su relato, ha argumentado que llevaba el arma, para la que no tenía licencia, porque las amenazas de la víctima eran constantes y, aunque lo denunciaba, nunca "hacían nada" ni los jueces ni la Guardia Civil. La fiscal encargada de la causa ha recordado, sin embargo, que al procesado le protegía una orden de alejamiento de la víctima desde que, en mayo de 2020, su hermano desapareció después del ataque al hijastro de la víctima.
Tras su declaración, la Fiscalía ha mantenido que los hechos constituyen un delito de asesinato con alevosía, otro de tenencia ilícita de armas, y un tercero de lesiones psíquicas por los que ha solicitado 31 años y medio de prisión, pena que la acusación particular eleva a 33 años de cárcel.
La defensa ha retirado este jueves el atenuante de drogadicción y ha pedido una pena de seis años al considerar las atenuantes de confesión y de miedo insuperable. Los miembros del jurado popular recibirán las cuestiones del objeto del veredicto para votar sobre su culpabilidad.