Cárcel

Las cartas del padre Fran a José Bretón y Tony Alexander King: amistad, apoyo y consejos legales desde la cárcel

Francisco Javier C., conocido popularmente como el padre Fran, durante el juicio a finales de mayo. Europa Press
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El sacerdote Francisco Javier C., conocido popularmente como el padre Fran, para quien Fiscalía pide 72 años de prisión por drogar y agredir sexualmente a cuatro mujeres, habría sostenido una estrecha amistad en la prisión de Herrera de La Mancha con José Bretón, condenado por el asesinato de sus hijos en Córdoba, y mantenido correspondencia con Tony Alexander King, condenado a 62 años de cárcel por los crímenes de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes y el intento de violación de otra mujer.

Asi lo informa 'El Mundo', que apunta que el padre Fran ha llegado a asesorar a Tony Alexander King con el objetivo de que pueda acceder a la libertad condicional una vez haya alcanzado el límite legal de su cumplimiento de condena.

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La conexión de estos tres hombres surge tras el ingreso en prision preventiva del padre Fran. El exsacerdote fue detenido en septiembre de 2023 en Vélez-Málaga después de que una expareja encontrara en su domicilio un disco duro que contenía numerosos archivos con imágenes y vídeos de presuntas agresiones, organizados en carpetas identificadas con los nombres de las víctimas, relata el rotativo. La mujer guardó silencio inicialmente, pero acabó denunciando los hechos tras varios meses de convivencia con el procesado, cuya conducta, según la denunciante, incluía consumo de drogas y abusos hacia personas de su entorno. El Obispado le retiró las licencias ministeriales y fue trasladado a la prisión de Herrera de la Mancha poco después.

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La amistad con José Bretón y Tony Alexander King

En Herrera de la Mancha, el padre Fran coincidió inicialmente en el mismo módulo con José Bretón. De hecho, durante el juicio contra el exsacerdote, celebrado a finales de mayo y pendiente de sentencia, se hizo referencia a varias cartas que envió tanto al asesino de los niños de Córdoba como a Tony Alexander King. En una de las misivas dirigidas a Bretón, le escribía: "Como bien sabes, yo no gozo de muchos amigos". Además, le agradecía su "valiosa amistad", que le "confortaba muchísimo", y mostraba una visión propia y alejada de la opinión pública sobre el condenado: "Yo he visto esos ojos y tienen mucha humanidad".

"Veía en tus ojos, un poco llorosos, que estabas pensando en tus hijos, Ruth y José, y esa mirada es de amor", añadía en el documento. "Me encanta cuando hablas de ellos y me transmites ternura", afirmaba también en referencia a los menores asesinados. A continuación, insistía en que esa ternura "no se puede falsear" y concluía con un mensaje de apoyo: "Olvida lo que digan los medios y tu exmujer".

Mientras, el tono empleado con Tony Alexander King era más distante, aunque igualmente cordial. En sus mensajes le recomendaba al criminal británico buscar apoyo legal para reclamar el habeas corpus una vez cumplidos 25 años de prisión y le aseguraba: "Deberían darte la libertad en 24 horas". Además, le advertía: "Me preocupa que quieran hacerte daño". Unas palabras con las que le sugirió rechazar una entrevista y actuar con cautela, ya que, según él, "seguramente manipulen" sus palabras.

El juicio del padre Fran: Fiscalía pide 72 años de prisión

El juicio al padre Fran tuvo lugar del 25 al 29 de mayo. Durante las sesiones, se puso de relieve tanto la distancia existente entre la imagen pública que proyectaba y los hechos que se le atribueyen. La acusación sostiene que se aprovechaba de relaciones de confianza, algunas mantenidas desde la infancia, para suministrar sustancias a amigas y cometer abusos sexuales.

Según la investigación, registraba esas acciones en fotografías y vídeos que posteriormente archivaba de forma meticulosa. Entre las conductas descritas figuran tocamientos en los genitales, la retirada de la ropa interior, la introducción de su pene en las manos o la boca de las víctimas y, en algunos casos, violaciones. Por estos hechos, documentados presuntamente por él mismo, afronta una petición de condena que suma 72 años de prisión.

Parte del material audiovisual fue analizado por agentes policiales que comparecieron como testigos. En una de las grabaciones se escucha a una mujer decir: "Fran, para, me estoy agobiando". Según la acusación, aquella víctima había sido previamente sedada, circunstancia que habría limitado su capacidad para comprender lo que estaba sucediendo y recordar posteriormente los hechos. Mientras apenas reaccionaba, el acusado supuestamente le pedía que abriera las piernas, realizaba penetraciones y registraba todo con una cámara. Una de las inspectoras encargadas de examinar las imágenes explicó ante el tribunal que la mujer "ni siquiera reacciona cuando la tocan o la mueven", un elemento que, según su testimonio, evidenciaba el estado en el que se encontraba durante los hechos.