El momento en el que un hombre amenaza con un cuchillo a los vecinos y agentes en la calle de Barcelona y es reducido con una pistola eléctrica

El hombre, que padece un trastorno mental, tuvo que ser reducido con una pistola eléctrica por los Mossos
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Los vecinos de la calle Mandri han vivido momentos de mucha tensión después de que un hombre sin camiseta se haya paseado armado por la ronda General Mitre y la calle Muntaner amenazando con un cuchillo de grandes dimensiones a todas las personas que paseaban tranquilamente por la zona .
Los Mossos han recibido una llamada de alerta y han conseguido reducir al individuo con una pistola eléctrica y el hombre ha sido acusado de delitos de amenazas y atentado contra la autoridad porque en los varios intentos de detenerle, sus vidas han corrido mucho peligro, ya que el hombre armado ha hecho varios amagos de acercarse a ellos con el cuchillo.
Muchos vecinos grababan atónitos el momento que se estaba viviendo en este barrio de Barcelona, donde los agentes intentaban distraerle disparando al aire para tratar de asustar al acusado. Antes de que llegasen los agentes, muchas personas aparecen en las imágenes huyendo de él y tratando de esconderse en algunos establecimientos de la zona. Al final, los Mossos consiguieron arrinconarle y reducirle con la pistola eléctrica hasta que fue llevado a la comisaría.
Se reía, bailaba y vacilaba a los agentes
Según apuntan las primeras informaciones recogidas por el medio ‘La Vanguardia’, el detenido padece una enfermedad mental diagnosticada. Las autoridades siguen investigando lo ocurrido para tratar de esclarecer los hechos, pese a que la primera hipótesis con la que se trabaja es con los problemas de salud mental que sufre el hombre.
Algunas de las imágenes que han compartido usuarios a través de redes sociales grabadas dentro de un autobús, se observa al hombre, con la camisa abierta y unas gafas de sol amarilla, bailando y jugando con los agentes mientras llevaba en una de sus manos un cuchillo de grandes dimensiones a la vez que era apuntado por la policía.
La detención del hombre
En las calles se encontraban ambulancias y coches de más patrullas que se acercaban donde estaba el detenido haciendo una especie de juego, vacilando a los agentes mientras se reía y corría, como si estuviese disfrutando de la dramática escena. En el momento en el que fue reducido, decenas de agentes se echaron encima suya para tratar de que no escapase y ponerles las esposas con el objetivo de inmovilizarle lo antes posible.
