Los funcionarios de Sevilla encontraron al asesino "tranquilamente" sentado en la cama de su celda mientras miraba los dos cadáveres

Las víctimas son un joven de 26 años que murió estrangulado y un hombre de 54 años que presentaba heridas muy graves en la cabeza
Un interno del Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla mata a dos compañeros de celda tras propinarles una brutal paliza
SevillaUn interno del del módulo residencial número 3 del Hospital Psiquiátrico de Sevilla ha matado a sus dos compañeros de celda. Según informa la reportera de Informativos Telecinco, los hechos ocurrieron a la 01:00 horas de la madrugada. Los funcionarios encontraron al sospechoso sentado en su cama con una actitud muy tranquila mientras los dos cuerpos yacían en el suelo.
Uno de ellos tenía 26 años y había muerto por estrangulamiento y el otro compañero era un hombre de 54 años que presentaba heridas muy graves en la cabeza que todavía estaba vivo cuando llegaron los funcionarios. Aunque intentaron salvarle la vida, acabó falleciendo también. La Policía científica sigue investigando este terrible suceso.
Los funcionarios reclaman un psiquiátrico en la zona noroeste del país
El sindicato Acaip-UGT han informado que uno de los funcionarios de prisiones que se encontraba trabajando ha podido ser testigo de cómo el interno "permanecía sentado tranquilamente en su cama" tras haber acabado con la vida de sus dos compañeros.
Precisamente, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) reclamaba en junio la creación de algún psiquiátrico penitenciario en la zona noroeste de España, que permitan atender adecuadamente a los internos con problemas mentales, y así reducir la conflictividad o riesgo tanto para trabajadores como para los reclusos. CSIF denunciaba que los únicos tres únicos centros penitenciarios psiquiátricos que hay están en Andalucía (Sevilla) y Levante (Barcelona y Alicante).
Esta exigencia llegaba tras una nueva agresión de un interno a cuatro funcionarios en la prisión leonesa de Mansilla, durante una intervención regimental. Los trabajadores sufrieron diversos golpes y erosiones, y uno de los trabajadores precisó de puntos en las manos.
El sindicato independiente, a través de un comunicado, consideraba que este nuevo incidente vuelve a evidenciar una realidad cada vez más preocupante en los centros penitenciarios españoles, como es el aumento de internos con trastornos mentales graves y la insuficiencia de recursos especializados para su adecuada atención y tratamiento. "Los funcionarios penitenciarios no pueden seguir siendo el último recurso para gestionar situaciones que requieren una respuesta sanitaria especializada", señalaban.
