La pelea multitudinaria tras una boda en Poio, Pontevedra, queda sin investigación al no haber denuncias
Unas 70 personas se enfrentaron de madrugada en O Vao de Abaixo y cuatro acabaron atendidas en Urgencias
Dos personas presentaban lesiones en la zona de la nariz compatibles con posibles fracturas del tabique nasal
En la pelea multitudinaria que enfrentó a unas 70 personas de madrugada en O Vao de Abaixo, en Poio (Pontevedra), hubo piedras, palos y golpes pero ni una sola denuncia a la vista. La Guardia Civil, según ha señalado, no ha abierto ninguna investigación porque, hasta este lunes por la noche, ninguno de los participantes había presentado una denuncia formal por lo ocurrido así que, al menos de momento, no habrá consecuencias policiales pese a que cuatro personas acabaron en los servicios de urgencias.
El enfrentamiento tuvo lugar sobre las 2:45 horas del domingo, después de una boda celebrada en la parroquia pontevedresa de Marcón. La magnitud de la pelea obligó a movilizar a numerosos efectivos policiales para intentar separar a los dos grupos y recuperar el control de la zona.
La intervención comenzó cuando las primeras patrullas llegaron al lugar y se encontraron con una multitud enfrentándose. La situación se complicó rápidamente y comenzaron a lanzarse piedras, leños y otros objetos contra el otro grupo y también hacia la zona donde estaban los agentes.
Dos agentes sufrieron heridas leves
Uno de los objetos alcanzó a un agente de la Policía Nacional, que sufrió heridas leves. Otro policía recibió el impacto de un tronco de madera en la espalda, aunque no necesitó, aparentemente, asistencia médica. Ante la dimensión que estaba adquiriendo la reyerta, se incorporaron al dispositivo más patrullas de la Guardia Civil, unidades especializadas del Instituto Armado, efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional desplazados desde Vigo, además de Policía Local de Pontevedra y Policía Autonómica.
Finalmente, los agentes consiguieron separar a los implicados y rebajar la tensión. La Guardia Civil asumió las diligencias al tratarse de una zona de su competencia y mantuvo presencia en el lugar para evitar nuevos enfrentamientos.
Cuatro personas atendidas en el hospital
La pelea dejó también varios heridos entre los participantes. Cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, acudieron posteriormente al servicio de Urgencias del Hospital Montecelo, donde fueron atendidas por golpes y heridas sufridos durante el enfrentamiento.
Según informa el Diario de Pontevedra, dos de ellos presentaban lesiones en la zona de la nariz compatibles con posibles fracturas del tabique nasal, mientras que los otros dos tenían distintas lesiones derivadas de la pelea. Los pacientes fueron distribuidos en diferentes boxes al pertenecer a los dos grupos enfrentados.
Hasta el hospital se desplazaron también agentes de la Policía Nacional para interesarse por el estado de los heridos y ofrecerles la posibilidad de denunciar pero según ha trascendido, todos rechazaron presentar denuncia. La ausencia de denuncias explica que, por el momento, el altercado no haya derivado en una investigación. No hay detenidos ni personas investigadas.
Una pelea que comenzó después de la boda
El origen de la multitudinaria pelea se sitúa en el regreso al poblado tras la celebración de la boda. Según el relato de personas conocedoras de lo ocurrido, dos invitados que habían bebido se enfrentaron con otros vecinos una vez terminada la fiesta.
Lo que comenzó con una discusión fue subiendo de tono hasta convertirse en una pelea a la que se fueron sumando más personas. En cuestión de minutos, el enfrentamiento acabó implicando a decenas de vecinos de los dos grupos.
La situación terminó desbordándose con el lanzamiento de piedras y trozos de madera. Algunos de estos objetos llegaron a alcanzar incluso a personas que, según los testimonios recabados, no estaban involucradas inicialmente en la disputa.
Entre los propios participantes existe además reticencia a explicar públicamente qué desencadenó la discusión. Algunos apelan a que este tipo de conflictos se resuelven internamente y muestran su rechazo a que lo ocurrido haya trascendido.
La familia de los novios desvincula la boda de la pelea
El padre de la novia asegura que la boda transcurrió con normalidad y no tuvo nada que ver con el posterior enfrentamiento. Explica que la celebración se desarrolló durante toda la jornada del sábado en un restaurante de Marcón, con familiares y vecinos de O Vao entre los invitados, y que la familia no supo nada de la pelea hasta regresar al poblado, ya de madrugada. Por ello, pide que ambos episodios no se relacionen y que no se genere preocupación entre los asistentes ni se perjudique la imagen del restaurante donde se celebró el convite. "Tras la celebración nos quedamos recogiendo algunas cosas en el local y no nos enteramos de nada de esta pelea. Cuando volvimos a O Vao, sobre la 1.00 de la madrugada, ya nos encontramos con la Guardia Civil allí y toda la pelea. Pero en absoluto fueron las familias de los novios, o en la boda", aclara.
La investigación podría reabrirse
Aunque la Guardia Civil no mantiene actualmente una investigación abierta, la situación podría cambiar, según explican, si alguno de los heridos decide denunciar las agresiones o el agente de la Policía Nacional lesionado presenta el correspondiente parte médico y formula denuncia, podrían iniciarse diligencias. Por ahora, sin embargo, la multitudinaria pelea ocurrida en Poio queda sin recorrido policial pese a la intervención de numerosos agentes, los daños y lesiones registrados durante el enfrentamiento.