Violencia de género

El rosario de agresiones a las que un hombre habría sometido a su pareja de 21 años en Vizcaya: hasta grabarle la palabra 'puta' con un cúter en la espalda

Un agente de la Ertzaintza durante un dispositivo policial en Barakaldo
La chica residía en Muskiz con el presunto agresor, que fue detenido por la Ertzaintza en Barakaldo.. Europa Press
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BilbaoLibre, con una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la víctima y de entrar en Barakaldo. Así ha quedado el joven de 29 años detenido por la Ertzaintza por maltratar a su pareja, de 21 años en Muskiz (Vizcaya).

La violencia machista no da tregua y esta semana, un nuevo caso ha helado la sangre a muchos vascos al saber por un lado, la brutalidad de las agresiones que ha sufrido una mujer por parte de su pareja, que llegó a grabarle con un cúter en la espalda la palabra ‘puta’, y por otro, la juventud tanto de la víctima, que tiene 21 años como del acusado que no llega a los 30.

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Golpes, agresiones sexuales, quemaduras de cigarros, amenazas, insultos y hasta cortarle la espalda con un cúter para escribirle ‘puta’. Así era el infierno en el que vivía esta veinteañera, hasta que este mismo lunes escapó y fue ayudada por una pareja.

El infierno

Poco después, el sospechoso, de 29 años era arrestado en Barakaldo y horas más tarde quedaba en libertad con cargos tras prestar declaración en el juzgado de violencia sobre la mujer de esa localidad de la Margen Izquierda.

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Este pasado lunes, a primera hora de la tarde, según informa El Correo, una pareja encontró a una joven herida y desorientada, andando por un carril bici del municipio de Muskiz (Vizcaya). Presentaba hematomas y hasta quemaduras de cigarro y dado su estado, la acompañaron al hospital San Juan de Dios de Santurtzi, desde donde fue derivada al Hospital de Cruces.

La joven de 21 años relató que su pareja, con quien convivía, la sometía desde hacía tiempo a todo tipo de vejaciones y agresiones. Aislada de su familia y obligada a dejar los estudios, la retenía muchas veces, en contra de su voluntad, y la agredía sexualmente. Las amenazas eran continuas y hasta llegó a advertirle de que iba a quemar la vivienda de sus padres. De hecho, fue detenido en Barakaldo, muy cerca el domicilio donde reside la familia de la chica.

El juez dictó una orden de alejamiento que le impide acercarse a la denunciante a menos de 500 metros de su domicilio o lugar de estudios. Tampoco puede comunicarse con ella y además, tiene prohibido entrar en el municipio de Barakaldo, donde reside la familia de la joven.