Las dudas sobre la capacidad mental de Christa Pike tras su intento de ejecución, según su abogado: "Es posible que no se recupere"

Christa Pike sigue hospitalizada en estado crítico tras fallar sus dos intentos de ejecución en Tennessee
Dimite el responsable de prisiones de Tennessee tras la fallida ejecución de Christa Pike
TennesseeChrista Pike, la presa que sobrevivió el pasado miércoles a dos intentos de ejecución mediante inyección letal, permanece en estado crítico y conectada a un respirador en un hospital de Tennessee, según ha informado este pasado domingo 4 de octubre su abogado. Stephen Ferrell, abogado de Christa Pike, que fue condenada a muerte por su participación en un asesinato en 1995, explicó al canal 'CNN' que los médicos están tratando de eliminar de su cuerpo los restos de pentobarbital, un potente fármaco empleado en Tennessee para la inyección letal.
Pike, de 50 años, sobrevivió el pasado miércoles a dos dosis de la inyección e ingresó en el centro médico en estado crítico con ambos brazos hinchados, quemados y con ampollas. Su abogado indicó que no ha podido volver a hablar con ella desde entonces.
Las dudas sobre la capacidad mental de Christa Pike tras su intento de ejecución
"Una de las principales cosas que mantendrá esto en el aire durante un tiempo es el hecho de que no sabemos cuál es el pronóstico, es decir, el pronóstico a largo plazo. Si se recupera, es posible que no se recupere por completo y podría haber dudas sobre su capacidad mental", revelaba el magistrado en su entrevista con 'CNN'.

El pasado jueves 1 de octubre su defensa ya desvelaba que la situación legal de Christa Pike se encuentra en un absoluto limbo. "No tenemos información precisa sobre su pronóstico ni sobre su estado de salud, sí sabemos que está viva", informaron sus abogados, Randy Spivey y Stephen Ferrell. Los letrados indicaron además que no han podido visitar a la mujer de 50 años en el hospital, donde recibe atención médica vital.
Se necesitaron siete agujas para administrar la inyección letal
"Lo de anoche me persigue", dijo Spivey, quien presenció el intento de ejecución de Pike e indicó además que se usaron al menos siete agujas para administrar la inyección letal en el transcurso de una hora, y que al menos una de estas parecía doblada cuando la extrajeron de su brazo.
"Lo de anoche no fue solo ineficiente; fue cruel y tortuoso", afirmó, y recordó que Pike había tenido varios problemas a lo largo de su vida con sus venas y las extracciones de sangre.
Según los abogados, esta era una de las razones por las que rechazaba este método de ejecución y había pedido uno diferente. En concreto, Pike solicitó la muerte por un pelotón de fusilamiento compuesto solo por mujeres, pero en este estado esa no es una opción. "No era miedo a morir. Era miedo a una muerte prolongada, dolorosa y traumática, y eso fue lo que sucedió, solo que sin llegar a morir", señaló Spivey.
Se detienen todas las ejecuciones en Tennessee
El protocolo del Departamento Correccional de Tennessee, y el de cualquier estado, no contempla qué hacer en caso de supervivencia. Christa Pike había sido condenada hace 30 años, cuando ella tenía 18 años, a la pena capital por haber asesinado a una compañera en medio de ritos satánicos.

Tras un primer intento fallido, algo ya insólito, los funcionarios cerraron las cortinas de la sala para inyectar la segunda dosis. Al abrirlas, los testigos, incluidos periodistas, relatan que a Pike se la vio roncando sonoramente y, después incluso levantar la cabeza.
De momento, el caso queda en manos de los tribunales. El gobernador de Tennessee ha detenido toda ejecución. Y los abolicionistas de la pena de muerte en Estados Unidos ganan sólidos argumentos para su causa.
A ello se sumó la dimisión este sábado del comisario del Departamento Correccional de Tennessee, Frank Strada.
Las ejecuciones en el estado de Tennessee
Pike, condenada a muerte en 1996 por el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemmer un año antes, era la primera mujer que iba a ser ejecutada en este estado en más de 200 años.
Tennessee ha ejecutado a 17 reclusos desde el restablecimiento de la pena capital en Estados Unidos en 1977, según datos del Death Penalty Information Center, organización que recopila estadísticas sobre estas sentencias en todo el país.
Actualmente, 42 personas se hallan en el corredor de la muerte en Tennessee.