Asesinatos

Quién fue Colleen Slemmer, la joven a la que asesinó Christa Pike y por la que fue condenada a la inyección letal en Tennessee

Christa Pike reconoció haber matado a Colleen Slemmer en un centro de formación
Christa Pike reconoció haber matado a Colleen Slemmer en un centro de formación. Instagram
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La familia de Colleen Slemmer llevaba muchos años esperando el momento de la ejecución de Christa Pike, condenada a la pena de muerte en el condado de Tennessee. Nada les hacía imaginar que esta presa, que asesinó a Colleen cuando tenía 19 años en un centro de formación para personas con problemas de conducta, iba a sobrevivir a los dos inyecciones letales que le suministraron como resultado de su sentencia.

Hoy, todo el mundo está hablando de la inusual supervivencia de Christa, que fue trasladada al hospital cuando sus abogados se dieron cuenta de que seguía teniendo pulso. El Departamento Correccional de Tennessee especificó que "se siguió cada paso del protocolo establecido del estado" y, por ahora, la ejecución de Pike ha quedado en suspenso. Una satisfacción para sus seres queridos, pero no tanto para los familiares de Colleen, que nunca olvidarán su terrible asesinato.

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También era alumna del programa Job Corps

Colleen Slemmer fue asesinada el 12 de enero de 1995 en Knoxville, Tennessee, a los 19 años de edad. Era alumna del programa Job Corps, un centro de formación profesional, en el que también estaban matriculados Christa Pike, de 18 años en aquel momento, su novio, Tadaryl Shipp y Shadolla Peterson. Los tribunales de Tennessee determinaron que Slemmer fue agredida por los tres jóvenes y sufrió múltiples heridas antes de morir, si bien solo Pike fue enviada al corredor de la muerte.

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Colleen era voluntaria y quería estudiar informática

La sentencia describió, entre otros hechos, cortes provocados con un cúter y un pequeño cuchillo de carnicero, así como golpes en la cabeza con una piedra o un trozo de asfalto. Sin embargo, uno de los elementos más llamativos del caso fue la figura de un pentagrama que le habían marcado en el pecho. Estos detalles contribuyeron a que, durante años, el asesinato se asociara con el clima de miedo que rodeaba al llamado "pánico satánico" que se había extendido por Estados Unidos en décadas anteriores.

La fiscalía argumentó que Pike veía a Slemmer como una rival que quería "robarle a su novio" y que el grupo llevó a la joven a una zona apartada cerca de las instalaciones de la Universidad de Tennessee para matarla. Según su madre, May Martínez, que sigue luchando por su recuerdo, Colleen era una joven con muchos planes de futuro, voluntaria en las Olimpiadas Especiales, le gustaba patinar y estaba interesada en seguir una carrera relacionada con la informática.

Ella misma declaró, tras el asesinato de su hija, que había hablado con Colleen la noche del crimen. La llamada se interrumpió por problemas de cobertura y, cuando su madre intentó volver a llamarla, la joven ya se había ido. En declaraciones recogidas por los medios de comunicación estadounidenses, Martínez ha afirmado recientemente que el recuerdo de su hija sigue aún muy presente pues, aunque conoce bien el historial de maltratos y violaciones que sufrió Christa, eso jamás será para ella una justificación del cruel asesinato de su niña.

Tras la ejecución fallida, el nombre de Colleen Slemmer ha vuelto a ser el centro de la atención pública más de 31 años después de su asesinato. Su historia quedó vinculada a uno de los casos penales más conocidos de Tennessee de la década de los noventa, mientras que la situación jurídica de Christa Pike sigue sin resolverse tras el intento de aplicar sobre ella la pena de muerte.