Un vecino de 23 años detenido por asaltar el cuartel de Piñel de Abajo, apedrear una patrulla y hablar por la emisora
El joven padece una enfermedad mental que podría afectar a su imputabilidad o suponer una atenuante en caso de ser juzgado.
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Entró de madrugada cuando los pocos agentes que ocupan la casa cuartel de Piñel de Abajo dormían en el interior del recinto. Saltó la valla perimetral, accedió después al cuartel a través del garaje donde se guardan las patrullas y destrozó a pedradas la luna del único vehículo oficial que había allí. No contento con eso llamó por la emisora y revolvió la oficina sin llegar a cometer robo alguno. El recinto no cuenta con videovigilancia.
A sus 23 años, el joven autor del asalto al recinto militar, vecino de la localidad y con múltiples antecedentes por hurtos y agresiones, ha sido detenido, pero sus hechos han provocado la estupefacción de todos. Estos ocurrieron entre la madrugada del 21 al 22 de julio, según relata El Norte de Castilla.
Todo pareció desencadenarse tras la discusión del joven con uno de los residentes del cuartel. El sospechoso, de origen marroquí y que lleva unos años residiendo en la localidad junto a su familia, fue finalmente detenido el pasado sábado 24 de octubre en su domicilio cuando acababa de regresar de pasar unos días en dicho país. El propio joven reconoció entonces la autoría del asalto.
En libertad a la espera de juicio
El arrestado pasó a disposición judicial y quedó en libertad así que regresó a su casa en Piñel de Abajo en calidad de investigado por los delitos de allanamiento de instalaciones militares, daños en un vehículo oficial y uso indebido de la emisora de comunicaciones del 062.
El delito de allanamiento de dependencias militares está recogido en el Código Penal Militar y se castiga con penas de prisión de tres meses y un día a cuatro años. De juzgarse por la vía civil, que es lo habitual, se trataría de un allanamiento ordinario castigado con entre seis meses y dos años de cárcel.
Los daños causados en la patrulla se trataría de un delito de daños agravados castigado con penas de uno a tres años de cárcel.
El uso indebido de la emisora del 062, por último, podría tipificarse como un posible delito de usurpación de funciones públicas, que conlleva también de uno a tres años de prisión.
El joven padece una enfermedad mental que podría afectar a su imputabilidad o suponer una atenuante en caso de ser juzgado
