Conflicto Oriente Medio

Un grupo de 35 andaluces, atrapados en Jerusalén por la guerra en Irán, espera salir por Egipto: "Las alarmas no dejan de sonar"

Dos vecinos de Cuevas de Almanzora, Almería, atrapados en un hotel de Jerusalén por el cierre del espacio aéreo por los ataques en Irán. Redacción
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Almería"Las ventanas tiemblan por los estruendos y las alarmas han vuelto a sonar hasta tres veces solo en lo que llevamos de mañana". Con esta crudeza describe Pepe Cuevas, vecino de Cuevas del Almanzora (Almería), la situación que vive junto a otros 34 andaluces bloqueados en Jerusalén.

El estallido del conflicto bélico entre Irán, Israel y Estados Unidos ha sorprendido a este grupo de peregrinos en plena peregrinación religiosa, obligándoles a buscar refugio y a permanecer bajo una alerta constante de bombardeo en sus hoteles. El cierre total del espacio aéreo les ha dejado sin una vía de salida convencional, convirtiendo su viaje de fe en una operación de rescate internacional.

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La pesadilla para el grupo, compuesto por personas de Almería, Málaga, Sevilla y Jaén, comenzó el pasado sábado a las 05:30 horas de la mañana: "Acabábamos de terminar el viacrucis en el Santo Sepulcro cuando sonaron las sirenas, así que tuvimos que meternos en un parking por orden del conductor del autobús hasta que fue seguro volver al hotel", relata Cuevas.

Desde ese momento, la expedición, que cuenta con la coordinación del párroco Antonio Cobo, permanece con las maletas hechas a la espera de una evacuación que la Junta de Andalucía ya ha puesto en marcha por vía terrestre ante la imposibilidad de operar desde el aeropuerto de Ben Gurión.

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Evacuación de emergencia hacia El Cairo

Ante la parálisis de los vuelos en Israel y gran parte del Golfo Pérsico, la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior, en estrecha colaboración con la Embajada de España, ha activado un plan de evacuación para trasladar a los 35 andaluces identificados hacia Egipto. El objetivo es que los peregrinos crucen la frontera en autobús para poder volar de regreso a España desde El Cairo.

Según ha confirmado el Gobierno andaluz, una parte de los afectados ya ha iniciado este trayecto por carretera, un viaje de varias horas por el desierto que supone la única alternativa segura en este momento.

El consejero Arturo Bernal ha comparecido para pedir a los grupos que "no abandonen los hoteles ni las residencias" hasta que se les indique el momento exacto del traslado. Bernal ha reconocido la enorme dificultad que supone reajustar las rutas aéreas en una zona estratégica que conecta con aeropuertos internacionales como el de Dubái, pero ha insistido en que la prioridad absoluta es la seguridad de estos 35 ciudadanos andaluces que están "controlados e identificados".

Asimismo, la Junta ha solicitado que cualquier familia que tenga constancia de andaluces en la zona lo notifique de inmediato a las delegaciones del Gobierno para integrarlos en el dispositivo de seguimiento y asistencia.

La vida bajo el refugio y el rugido de los cazas

Mientras tanto, la rutina en el hotel de Jerusalén en nada se parece al viaje soñado. A cada momento, una sucesión de alertas les obliga a desplazarse a las zonas seguras del edificio: "Sentimos que estamos seguros dentro del hotel, pero el ruido de los aviones de guerra no para. Nos avisan para bajar a la zona baja del hotel cada vez que se prevé un ataque y allí nos quedamos hasta que pasa el peligro; esto sucede continuamente", explica Pepe Cuevas.

A pesar de haber dormido apenas unas horas por las sucesivas alarmas nocturnas, el grupo mantiene la entereza. "Estamos preparados y con las maletas hechas por si nos dicen que hay que salir ahora mismo", añade.

La expedición, que ya sufrió la cancelación de este mismo viaje en 2020 debido a la pandemia, contaba con la participación de 12 vecinos de Cuevas del Almanzora que ahora ven cómo su regreso a Almería se posterga de forma indefinida. Pepe Cuevas, que ya ha tenido que notificar en su puesto de trabajo la imposibilidad de incorporarse este lunes, mantiene una sorprendente resignación: "Somos conscientes de que veníamos bajo nuestra responsabilidad, pero es una experiencia única. Solo nos ha quedado pendiente el Muro de las Lamentaciones; en la próxima visita iré, cuando todo esto se calme".

Impacto en el turismo y la conectividad

Más allá de la urgencia humanitaria, el Gobierno autonómico sigue con preocupación la evolución de las hostilidades por su impacto directo en el turismo andaluz. El cierre del espacio aéreo en el Golfo Pérsico supone un bloqueo en las conexiones con mercados emisores clave, un ajuste que Arturo Bernal define como "no será fácil" de gestionar a corto plazo.

No obstante, el consejero confía en la fortaleza de la industria turística andaluza para superar esta coyuntura bélica. Mientras tanto, los 35 de Jerusalén aguardan la señal definitiva para abandonar el conflicto y poner rumbo a casa vía Egipto.