Entrevistas

Molly Roden Winter, escritora, tras abrir su matrimonio: "Ya no tengo un conflicto entre ser una persona sexual y ser madre"

Molly Roden Winter y su marido. Cortesía
Compartir

Todo cambió con Matt. Molly lo conoció a través de una amiga y se sintió poderosamente atraída por él. Por eso, decidió no volver a verlo. Al fin y al cabo, estaba casada. Pero cuando le contó a su marido toda esta historia, este simplemente le preguntó: “¿por qué no?”. Era una pregunta que cuestionaba a un nivel más profundo su propio matrimonio. En 2008, Molly y Stewart abrieron su relación. Molly es la escritora Molly Roden Winter y esta historia es el punto de partida de su memoir ‘¡Más! Memorias de un matrimonio abierto’, que acaba de publicar en España Gatopardo.

Casi dos décadas después, Roden Winter ha vivido los altos y bajos de las relaciones abiertas, como refleja con sinceridad en su libro. Su conclusión, eso sí, ya deja claro una cosa: el gran vencedor de todo lo que ha vivido ha sido su propio matrimonio, que ha salido reforzado. Stewart y ella no solo siguen juntos, sino que lo hacen de una forma más sana y sólida.

PUEDE INTERESARTE

Aun así, ¿qué es más difícil, abrir la relación u olvidarse de lo que los demás pueden pensar de esa decisión? Al otro lado de la videollamada, Roden Winter confirma: “Seguro, abrir mi matrimonio”. “Creo que a menudo la razón por la que nos preocupamos por lo que piensan los demás es, simplemente, que nos estamos juzgando a nosotros mismos”, reflexiona. “Mis luchas conmigo misma fueron mayores, porque eso fue lo que tuve que conquistar primero”, indica.

PUEDE INTERESARTE

De hecho, aunque el tema a primera vista de ‘¡Más!’ sean las relaciones que Molly, la protagonista, establece con otros hombres más allá de su marido, el gran asunto que aborda la narración es su propio viaje de autodescubrimiento. Esta es una historia de encontrarse y el gran reto es, realmente, la intimidad propia, el cómo convivir plenamente con una misma.

“Sí, para mí fue una gran sorpresa. No me había dado cuenta de cuánto iba a tener que autoconfrontarme. Pensaba que iba a vivir una gran aventura, sin reconocer cuánto crecimiento personal necesitaba para hacerlo”, confirma. “Incluso si en algún punto decido cerrar el matrimonio, habré crecido mucho gracias a mis relaciones. He cambiado. Ya no tengo un sistema por defecto y un punto normal en el que aterrizar”, señala. Sus relaciones le hicieron cuestionarse lo que pensaba de sí misma o afrontar la presión interiorizada por ser la “Molly de Matrícula de Honor”.

Por tanto, no sorprende que Roden Winter apunte que lo más complicado de abrir matrimonio no son los celos o los tabús sociales, sino abordar el miedo. “Por detrás de los celos está el miedo”, ejemplifica. “Temía que mi marido fuese a encontrar a alguien a quien amase más que a mí o que yo fuese a dejar a mi familia por enamorarme de otro, o que ese amor se terminase. Todas esas cosas son miedos. Miedo a mi propia soledad”, indica. La experiencia, en cambio, le ha enseñado que se puede transcender a todo esto. Ella sigue estando al otro lado. “Y no me he desmoronado”, añade. “En cambio, me siento más plena y fuerte”. Stewart y ella siguen “sólida, felizmente casados”. Su relación sigue viento en popa y ha salido reforzada de la experiencia.

Abrir su matrimonio le ha enseñado, con todo, que el fin de las relaciones es también parte de la vida. Esa primera relación con Matt, por ejemplo, terminó. “Se puede decir que las relaciones terminan, pero también podríamos decir que cambian. Siempre va a haber cambios. Es una idea muy budista, la del desapego, en lugar de decir ‘necesito que algo sea como siempre fue’. Es poco realista”, señala. “Nuestro matrimonio ha cambiado, pero habría cambiado a pesar de todo, sin importar lo que hubiésemos hecho, porque nos casamos en la veintena y ahora estamos en los 50”, reconoce.

Igual que cambian las personas y sus relaciones, también lo hace la sociedad. ¿Es más fácil ahora abordar estas cuestiones que en 2008? ¿Es más mainstream el poliamor? “Definitivamente es más visible”, asegura Roden Winter, que reconoce, eso sí, que escribió este libro porque “no veía a nadie en mi situación, la de ser madre”. “Fue una parte inmensa de mi experiencia abriendo el matrimonio y del conflicto que sentía entre ser madre y ser una persona sexual. Pienso que ahora se habla más sobre ello”, señala.

Aun así, Roden Winter cuenta que, tras la publicación en 2024 en EEUU, le escribieron mujeres sobre lo valiente que les parecía que lo contase en público. Ellas no se atreverían. Puede que todavía pesen ideas como la madre perfecta o el ángel del hogar en el ideal de cómo debe ser una madre. “No creo que sano ni que sea verdad”, señala.

Ahora ya no tengo un conflicto entre ser una persona sexual y ser madre. Ayuda que mis hijos sean ya mayores y no tenga que preocuparme por protegerlos. Y siempre tuve límites claros”, explica (sus parejas no podían ir a la casa familiar si sus hijos estaban allí, por ejemplo). “En la cultura estadounidense, intentamos proteger a nuestros hijos y hacerles creer que sus padres no tienen vida sexual. Pero eso es problemático”, apunta. “Me alegra que mis hijos, especialmente teniendo hijos varones, sepan que soy una persona completa y que no dejé de serlo por convertirme en madre”, defiende. “Ahora podemos mantener conversaciones auténticas”, asegura.