El grito de auxilio de una madre de Huelva: "Mi casa es una cárcel para mi hija con parálisis cerebral"
Ana Guillén denuncia que Alba, una joven de Aljaraque, en Huelva, lleva más de dos años esperando una plaza en un centro especializado
La familia de Alba exige a la administración que deje de dar el silencio por respuesta ante la falta de plazas para grandes dependientes
HuelvaPara Alba, una joven con parálisis cerebral de Aljaraque, en Huelva, el tiempo no corre, pesa. Tanto es así, que su propio hogar, que para cualquier familia es un refugio, para ella y su madre, Ana Guillén, se ha convertido en una "cárcel". No es una cuestión de falta de afecto —del que Ana presume que le sobra—, sino de lo que aseguran es una carencia absoluta de recursos profesionales, terapéuticos y sociales que ningún domicilio, por mucho empeño que ponga una madre, puede sustituir.
Por eso Ana ha decidido romper su silencio en las redes sociales denunciando públicamente una situación que califica de insostenible. Su hija Alba, con parálisis cerebral, lleva más de dos años esperando una plaza en un centro especializado que no llega.
"Desde hace más de dos años, nuestra única petición es clara y sencilla: que la admitan en un centro donde pueda recibir la atención, la estimulación y la vida social que necesita", explica Ana. Sin embargo, tras llamar a todas las puertas posibles y presentar solicitudes ante los responsables de la administración, la respuesta sigue siendo la misma: "El silencio o la espera indefinida".
Un derecho, no un capricho
La madre de Alba es clara cuando define la situación por la que pasan, por eso insiste en que no están pidiendo un favor, sino un derecho básico recogido por ley. "Alba no quiere estar encerrada. Quiere aprender, quiere compartir, quiere avanzar. Quiere tener otra vida, no la que le impone la falta de plazas", relata Ana en un escrito que ha despertado una oleada de comprensión en la provincia onubense.
Y es que, para esta familia, el agotamiento no viene solo del cuidado constante que Ana necesita, sino de lo que consideran una lucha burocrática contra "un sistema que debería protegerlas", añade. Por eso Ana quiere poner sobre la mesa la falta de plazas en centros de atención especializada para personas con gran discapacidad. "No se trata de cifras en un presupuesto; se trata de vidas. De dignidad", sentencia.
La reclamación de esta madre onubense exige soluciones inmediatas como podría ser la ampliación de plazas o la construcción de nuevos centros para que ninguna familia tenga que luchar sola contra la administración mientras su hijo pierde etapas vitales.
El apoyo de todo un pueblo
La publicación de Ana no ha tardado en llenarse de mensajes de apoyo de vecinos y allegados que conocen de cerca la lucha de "una campeona", como definen a Alba. "Es un derecho", "ojalá os escuchen pronto" o "Alba se lo merece" son algunos de los comentarios de una comunidad que se ha volcado con la causa.
Todos coinciden en que la perseverancia de la familia es admirable, pero piensan que no debería ser necesaria para acceder a un servicio básico.
Porque Alba, según su madre, no busca privilegios. "Pide futuro. Y lo pide ahora", recalca Ana con la urgencia de quien sabe que para su hija cada día sin estimulación es un paso atrás en su desarrollo.
La administración, en el punto de mira
Alba pone nombre y rostro a la situación que viven las personas con parálisis cerebral, que requieren de una atención muy específica y constante. Desde Aljaraque, el mensaje de su madre, Ana Guillén, se convierte en eso, en un recordatorio de que, detrás de los expedientes, hay familias agotadas que solo piden que se cumpla la ley.
La lucha de Alba y Ana continúa, ahora con el altavoz de las redes sociales y el apoyo de su provincia, esperando que el próximo "toque" a la puerta de la administración no reciba el silencio por respuesta, sino la llave de ese centro especializado.