¿Cuándo acabarán las lluvias en España?: el 'muro' del mar de Noruega que explica las precipitaciones persistentes
El “muro” del mar de Noruega es un potente bloqueo de altas presiones situado entre Groenlandia y Escandinavia
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Las lluvias no dan tregua en España. Varias borrascas encadenadas procedentes del Atlántico han desbordado ríos, llenado embalses hasta el límite y saturado acuíferos y terrenos, incapaces ya de absorber más agua, especialmente en el suroeste peninsular. Uno de los puntos más afectados es el municipio gaditano de Grazalema, que ha tenido que ser evacuado por completo, con calles convertidas en auténticos ríos y filtraciones constantes en viviendas.
Aunque la persistencia de las lluvias está generando situaciones críticas, los expertos descartan que se trate de un fenómeno excepcional. La meteorología explica este episodio dentro de la variabilidad propia del invierno, marcada en esta ocasión por una configuración atmosférica muy concreta.
El muro del mar de Noruega
Uno de los factores clave es la posición anómala de los anticiclones. Por un lado, el anticiclón de las Azores se ha desplazado más al sur de lo habitual, debilitando su papel como barrera natural frente a las borrascas atlánticas. En condiciones normales, este sistema de altas presiones actúa como un escudo que desvía los frentes hacia el norte de Europa, pero su desplazamiento ha facilitado la llegada continuada de lluvias a la Península.
A este escenario se suma lo que los meteorólogos denominan el “muro” del mar de Noruega: un potente bloqueo de altas presiones situado entre Groenlandia y Escandinavia. Este muro ha alterado el comportamiento de las corrientes atmosféricas y ha forzado a las borrascas, que normalmente circularían por latitudes más septentrionales, a descender hacia el oeste y el sur de Europa, afectando de lleno a España.
El resultado ha sido una sucesión casi ininterrumpida de frentes atlánticos que han seguido una auténtica autopista directa hacia la Península, cargados además de gran cantidad de humedad. Los llamados ríos atmosféricos, que recogen vapor tanto de zonas tropicales como de las corrientes polares del Atlántico, han intensificado aún más las precipitaciones.
La gran pregunta es cuándo dejará de llover: los modelos meteorológicos apuntan a que la clave estará en el debilitamiento o desplazamiento de ese muro de altas presiones en el mar de Noruega. Algunos escenarios ya contemplan el avance del anticiclón de las Azores hacia España, lo que podría traer una tregua con mayor estabilidad, más sol y menos frentes activos.
No obstante, los expertos advierten de que el cambio definitivo dependerá de que ese bloqueo en latitudes altas desaparezca por completo. Las previsiones sitúan ese posible giro a partir de mediados de febrero, aunque subrayan que, en meteorología, los escenarios pueden variar.