Ocho años y tres meses de cárcel por robar en una casa de Alicante fingiendo ser policía y retener a sus moradores
El condenado, junto a otras cuatro personas, golpearon, amenazaron y maniataron a las víctimas, un matrimonio
El conjunto de los objetos sustraídos en el domicilio alicantino alcanzaba un valor de 2.862,92 euros
Detenida una pareja por estafar hasta 200.000 euros a la mujer que cuidaban en Castellón
Un hombre ha sido condenado por la Audiencia de Alicante a ocho años y tres meses de prisión por asaltar junto con otras personas una vivienda, haciéndose pasar por agente de policía, para robar al matrimonio que vivía en ella y donde los ladrones golpearon, amenazaron y maniataron a una de las víctimas. Por otra parte, tres personas se encuentran investigadas por robar vehículos dañados por la DANA.
El tribunal alicantino que enjuició los hechos le considera autor de un delito de robo con violencia en casa habitada con uso de armas, así como de dos delitos de detención ilegal.
Al mismo tiempo, absuelve a un segundo procesado que ha sido juzgado por su presunta participación en el asalto, al no haber quedado probada de manera fehaciente su implicación en los hechos, ocurridos el 27 de septiembre de 2023 en un domicilio de la plaza Doctor Gómez Ulla de la capital alicantina.
Obligaron a la mujer a desnudarse para grabarla
La sentencia considera demostrado que, en torno a las 13:00 horas del mencionado día, el primero de los acusados, acompañado por otras cuatro personas no localizadas, llamó a la puerta del domicilio en el que vivía un matrimonio formado por dos extranjeros, atribuyéndose la condición de policía.
Cuando la mujer abrió la puerta, el encausado la apuntó con una pistola y entró en la vivienda junto a sus acompañantes, también provistos de pistolas y armas blancas.
Bajaron las persianas, colocaron colchones en las ventanas para impedir la visión del domicilio desde el exterior y maniataron al hombre con precinto, mientras le golpeaban y le exigían que les entregase todo el dinero que tuviese.
Por lo que respecta a la mujer, la obligaron a desnudarse y luego la filmaron en vídeo amenazándola con publicarlo en la red social TikTok "si no les entregaba el dinero o avisaban a la Policía", según la sentencia, que puede ser recurrida en apelación.