Los padres de Algemesí relatan los "insultos" y agresiones de la profesora en la guardería: "A una niña le pegó un cachete en la cabeza"

El testimonio de algunos padres cuyos hijos asistían a la guardería de Algemesí. Informativos Telecinco
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Y estamos muy pendientes del Centro de Educación Infantil de Algamesí, tras la detención de su propietaria, acusada de maltratar y vejar a los pequeños que ya han sido reubicados a otros centros. El establecimiento llevaba abierto 30 años, está cerrado y la dueña, de momento, está en libertad provisional con cargos.

La dueña, a pesar de estar en libertad provisional, está acusada de maltrato habitual y trato vejatorio a los menores de este centro. La propia policía ha confirmado que golpeaba, zarandeaba y dejaba solos a los pequeños, llegándoles a encerrar en las habitaciones.

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Todas estas agresiones han sido confirmadas por algunos testimonios por parte de algunos padres cuyos hijos dejaban en este centro. Pese a las sospechas, la denuncia no llegó hasta que una trabajadora del centro pudo grabar un vídeo de ese supuesto trato vejatorio y reunir las pruebas pertinentes contra la educadora infantil, que ahora mismo tiene una orden de alejamiento con las familias.

El testimonio de padres y vecinos de la zona

Los gritos e insultos eran habituales en esta guardería de Algemesí, según una madre que llevó a su hijo de año y medio: "La oí a gritar, insultar a los niños. Una niña que salía con su bocadillito al patio se le cayó y ella le pegó un cachete en la cabeza"

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Tras ver desde la ventana de su casa cómo trataba también a su hijo, decidió sacarlo: "Mi hijo estaba castigado de cara a la pared, mi hijo levantó la cabeza y me vio en la ventana y se puso a llorar. Entonces ya bajé ese día, le recogí y ya me lo llevé, ya no le volví a traer más".

Esta madre no era la única que pudo ver, o escuchar ella misma lo que ocurría dentro del centro infantil. "Pasaba por la calle y sí que es verdad que se oían gritos", "Se escuchaban insultos y gritos que no tocaban a niños de menos de tres años". Incluso, la comunidad de vecinos, al ser testigos día si y día también de estos gritos y llantos de socorro, se habían planteado denunciarlo: "Eran acusaciones muy graves y no teníamos pruebas contundentes".