Negocios

El Toro, un pequeño pueblo de Castellón, recupera su panadería después de más de dos décadas cerrada: "Recuperar un negocio básico supone una gran noticia"

Sandra en su panadería de El Toro
Sandra está muy ilusionada con la panadería. Telecinco.es
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La conocida como España vaciada no deja de perder vecinos y comercios tradicionales, por eso la reapertura de un negocio tan importante para la vida de un pueblo como es una panadería supone un motivo de celebración y así lo han hecho los casi 300 habitantes de la Villa de El Toro, en el interior de Castellón.

La nueva panadera es Sandra, a la que encontramos atareada en su interior entre la preparación de artículos y la atención a los primeros clientes del día. "Estamos comenzando, pero por ahora va todo muy bien, estamos muy contentos", asegura.

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La Tahona del Poble, como ha sido bautizada la panadería, ha permitido a los vecinos recuperar el placer de comprar un pan recién hecho, además de volver a disfrutar de un café. "Para los vecinos tener este nuevo lugar de reunión es muy importante", asegura José Arenes, alcalde de El Toro.

Los vecinos de El Toro celebraron la reapertura de la panadería
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Cambio de vida

Junto a su marido y sus tres hijos, Sandra decidió cambiar de vida tras la DANA que asoló la provincia de Valencia. Las inundaciones les dejaron sin coches y provocaron daños en su bajo vivienda de Sedaví (Valencia). "El colegio cerró y cuando abrió ya no era igual, teníamos que hacer reformas en la casa y decidimos trasladarnos a El Toro, donde mi familia tenía una vivienda. Vinimos a probar y tanto a los niños como a nosotros nos encantó", afirma.

El siguiente paso fue buscar una nueva ocupación tras dejar su trabajo en el sector sanitario. "Empezamos a buscar y preguntar que podía necesitar el pueblo y que yo pudiera hacer y así surgió la oportunidad de reabrir la panadería, un proceso en el que hemos contado con el asesoramiento del ayuntamiento, que ha sido fundamental", explica.

"Recuperar un negocio básico después de más de 20 años supone una gran noticia para todos", asegura Arenes, que explica que "hay importantes ayudas como los fondos Leader para los emprendedores que quieran apostar por los pueblos de interior y nosotros les ofrecemos toda nuestra ayuda para que puedan salir adelante".

Recuperar población y comercios

Desde el consistorio de este pequeños municipio se han propuesto revitalizar la vida del pueblo y el siguiente objetivo es poder reabrir la carnicería, también cerrada más de 20 años. Además, para facilitar la conciliación a las familias, y que padres trabajadores puedan trasladarse a El Toro a vivir, el consistorio ofrece de forma gratuita importantes servicios. "En la escuela tenemos el aula matinera desde las 7:30 horas, además los niños pueden comer en el comedor municipal y también tienen clases extraescolares", explica el alcalde.

Con esta filosofía han conseguido en menos de tres años pasar de 230 habitantes a 297. "Estamos a punto de llegar a los 300 vecinos y lo conseguiremos en julio porque una familia de cinco personas se va a venir a vivir a El Toro. Estamos muy contentos y queremos seguir creciendo", asegura Arenes.