La "mansión Playboy" de Nacho Vidal, donde murió el fotógrafo José Luis Abad por el rito del sapo, en alquiler por 2.600 euros al mes

En la finca de Enguera, Valencia, murió el fotógrafo de moda José Luis Abad durante la celebración del denominado 'rito del sapo bufo'
La finca, un chalé unifamiliar de 216 metros cuadrados, se alquila por 2.600 euros al mes
ValenciaLa casa que el actor y productor porno Ignacio Jordá, más conocido como Nacho Vidal, quería convertir en una "mansión Playboy", se encuentra en alquiler en un portal inmobiliario.
La finca de Enguera, Valencia, en la que murió el fotógrafo de moda José Luis Abad en un suceso que llevará al actor a juicio el próximo año, se oferta por 2.600 euros al mes para alquileres de temporada o de larga duración.
Una parcela de más de 3.000 metros
Según aparece en el anuncio y como recoge el medio Levante-EMV, se trata de un chalé unifamiliar de 216 metros cuadrados construidos sobre una parcela vallada de 3.259 metros cuadrados.
En su distribución, la finca dispone de cuatro dormitorios, dos baños, un salón-comedor, aire acondicionado centralizado, calefacción y armarios empotrados. Además se alquilar totalmente amueblada.
En el exterior de la finca cuenta con una piscina, zona de barbacoa, un gran porche y una yurta.
Desde la inmobiliaria destacan además que la finca está adaptada para personas con movilidad reducida y admite mascotas.
Una finca donde murió el fotógrafo José Luis Abad
La Fiscalía de Valencia solicita una pena de cuatro años de prisión para el actor Nacho Vidal por la muerte de un fotógrafo, José Luis Abad, durante la celebración del denominado 'rito del sapo bufo'.
Los hechos se produjeron el 28 de julio de 2019 en la vivienda de Enguera propiedad del encausado, quien según el auto de procesamiento de la instructora "actuaba como director" de esa práctica o rito.
La magistrada consideró tras atender a los informes de la Guardia Civil y tomar declaración a los acusados (tres inicialmente, aunque la causa se sobreseyó respecto de una prima del actor y otro acusado), que la víctima falleció a causa de una reacción adversa a determinadas drogas, después de participar en una "práctica, rito o experiencia espiritual o mística" consistente en inhalar el humo de la combustión de las escamas del comúnmente conocido como " veneno del sapo bufo" .
La instructora señaló asimismo que esa experiencia se llevó a cabo " sin ningún tipo de precaución, por si la práctica se complicaba" ya que no consta que en la casa " hubiera material de primeros auxilios o desfibrilador alguno" , ni que el investigado " supiera realizar correctamente una maniobra de recuperación respiratoria" .
