Cristina PiagetAl minuto

GH DÚO, en directo: empieza un reparto individual de la compra

Antonio Canales reparte las patatas
GH DÚO en directo. Mediaset Infinity
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La división en la casa se ha hecho evidente. La gala del domingo dejó como resultado dos grupos en apariencia unidos, aunque se entreven cismas internos. Todo esto deja un panorama de relaciones inestables con la amenaza de estar todo a punto de estallar. La próxima expulsión del jueves tiene nombres nuevos respecto a las anteriores y eso solo aumenta el nerviosismo. Los señalados de esta semana son Cristina Piaget y Sonia Madoc, por un lado, y Antonio Canales y Sandra Barrios, por otro. Ellos, después de la salvación de Carlos Lozano y Raquel Salazar. Hay tensión con la expulsión y en la casa esperan la gala de esta noche para poder saber un poco más a qué atenerse. Solo que no habrá gala hoy. Lo que habrá es una sorpresa el jueves que le hace presentarse como un superjueves. Vamos con calma, que quedan días por delante. Conectamos con la casa.

Momentos clave

Cristina pide que no abran todos los cartones a la vez

Cristina intenta que los demás entren en razón. Explica que ha comprado cartones de leche de litro y medio porque salen más baratos, pero resulta que cada cual ha cogido su cartón y se lo quieren abrir, cada uno el suyo, para que nadie les quite ni un sorbo. Cristina les pide que al menos abran uno para cada dos. "¿No decís que no se puede comer nada de un día para otro?", pregunta Cristina.

Cristina Piaget teme que la leche se ponga mala

Les dice que si abren todos los cartones hoy, en cuatro días tienen que tirar la leche. "Yo ya sé cómo hacer con mi leche", asegura Canales, que tiene intención de congelarla (la suya). "A mí no me toques mis cosas", le dice también a Cristina. Y Cristina opta por desistir. O eso dice.

MOMENTO CLAVE

Exactas

El reparto de la compra está cogiendo tintes pitagóricos. Lo de contar galletas no es la primera vez que se ve. Pero Canales está repartiendo incluso las patatas. Sale a patata grande por persona, o dos pequeñas en el peor de los casos. Gloria se ha llevado su leche a su habitación y, aunque le dice su hermano que se le va a poner mala, dice que le da igual. Prefiere tomársela mala a no tomársela, asegura.

Antonio Canales reparte las patatas

A Carlos y a Anita les parece surrealista. En esto coinciden. Hasta que llega el asunto de los huevos. Anita y Cristina opinan que hay que dejarlos en el almacén. "Pero que nadie va a robar, que hay muchísimos huevos", dice Cristina temiendo que con el calor de la casa los huevos se autofecunden o algo. "Se nos va a llenar la casa de pollitos", teme. "Que me da igual. Que yo voy a hacer lo que hacen todos, yo me llevo mis 10 huevos", dice Carlos sacando sus diez huevos del almacén.

Carlos Lozano protegiendo sus diez huevos

A Sonia le persigue una voz en off

Anita sigue con sus críticas a la compra de Cristina. Ahora en el vestidor. Resulta que Cristina ha comprado cebolla y Anita no entiende por qué no la ha comprado congelada. O sea, en resumen no entiende por qué Cristina no ha hecho lo que haría ella.

"Me faltan brochas, me voy a empezar a cabrear", cambia de tema. "Nosotras no hemos sido", le dice Sandra. "No, vosotras no. Pero ¿quién ha sido?", dice Anita que no le importa que le toquen las cosas, pero que se las dejen en el mismo sitio.

Llega Sonia contenta porque Cristina ha comprado avena. Eso sí, opina que cada cual debiera distribuirse sus cosas. Sobre todo la leche. Explica que está venga a escuchar una voz en off (así la ha llamado) criticando que ella toma muchos cafés, pero resulta que ella se toma muchos cafés pero sólo le echa medio vaso de leche al primero. El resto los toma con agua. De modo que opina que lo mejor es que cada uno tenga su leche y así ella se evita escuchar esa voz en off que le anda contando cuántos cafés se toma.

Sonia Madoc no quiere escuchar más a la voz en off

Anita vuelve a la compra de Cristina. Dice que no ha comprado las galletas que a ella le gustan. "Hay de las dos, las está repartiendo Antonio", le dice Sonia. Pero ni con esto Anita se lo cree e insiste: "las que ha comprado a mí no me gustan".

Sonia vuelve al tema de la leche porque Sandra y Anita le dicen que está criticando y que diga de quién habla cuando dice que alguien le dice que toma mucha leche. Pero Sonia corta la conversación. Dice que no quiere estar justificándose cada vez que toma leche y que por eso ha propuesto lo de que cada cual se gestione su leche. Y hasta aquí quiere leer. Anita la acusa de lanzar la piedra y esconder la mano.

Sandra Barrios y Anita Williams en el vestidor

"Yo en mi casa"

Canales empieza el reparto de las galletas. Sonia por su parte se queja de que no hay leche suficiente. Y ante el temor de que no dé ni a un cartón por persona, propone que se dé a cada uno la leche que le corresponde y cada cual se regule. Cristina la anima y le dice que sí que le va a dar. Y lo que no le dice es que con dos euros y medio al día por persona, da para lo que da.

Raquel le dice a Cristina que lo ha hecho bien

Resulta que a unos les parece que hay poca carne y a otros una barbaridad. Cristina opina que hay muchísima carne y quiere congelar un pollo entero. No entiende por qué esta semana los pollos son mucho más pequeños que los de la semana pasada.

"Lo que hay, hay y lo has hecho bien", le dice Raquel a Cristina. Cristina responde contenta al refuerzo positivo y muestra todas las adquisiciones que hizo ayer.

Manuel sospecha que Cristina es prima de Santa Klaus

Anita abraza a Manuel en el baño y poco después salen al salón, donde les dicen que la compra ya ha llegado. "¿Pero ha comprado bien o mal? Venga, vamos a ver qué compra ha hecho", Anita recoge a Manuel y a Juanpi y van directos al frigo y después al almacén.

Inspeccionando la compra de Cristina Piaget

"Vamos, que de carne...", Anita ya tiene crítica y es tan solo la primera. "¿Sólo ha comprado tres de tomate?". "Atún, no entiendo". "En vez de atún podía haber comprado...". "Pero las galletas no eran esas". "Madre mía".

Cuando salen Juanpi, Anita y Manuel de la despensa se encuentran a Cristina. "Una compra fantástica, Fantástica con efe", felicita Manuel, quién sabe si lo piensa o no. Cristina responde con una sonrisa y les dice que les va a hacer unas lentejas si le dejan. "Y con sorpresita que tengo yo guardada", añade. "No sabía que era prima de Santa Klaus", barrunta Manuel por lo bajini a Anita y a Juanpi, que le ríen la gracia. Cristina no puede confirmar el parentesco porque no lo ha oído.

"Sus secuaces"

Cristina amanece por segunda vez hoy. Le dice a Carlos que le gustaría hablar con Canales, pero que le da miedo. "Canales es otro, esta nuevo", la anima Carlos. Cristina sigue dudando. Dice que quiere hablar con él de buenas maneras y que a él no le siente mal. Pero algo la retiene. Es clave saber que la reacción del otro no la tiene en su mano.

Pasa a decir Cristina lo mucho que le llama la atención que sus compañeros no hayan arropado a Canales. "Sus secuaces", corrige Carlos. Para añadir: "Yo sigo en mi linea con ellos y no la voy a cambiar hasta que me vaya de aquí. Mira que lo he intentado. Pero ya no lo intento más".

Causas probables de un orzuelo

A Canales le ha salido un orzuelo en el ojo. Pero para qué pensar en el estrés o una simple infección cuando tenemos causas mucho más sugestivas. Por ejemplo, que una embarazada se ha enamorado de ti. O que una embarazada te ha nombrado. O que le has negado algo a una embarazada. O que te han echado mal de ojo.

"A ver si vamos a tener una embarazada en la casa y no lo sabemos", Canales ha elegido causa. Al menos está encantado con su ropa nueva y así se lo comunica a la cámara de la cocina. Que durante el comunicado alce un tenedor en la mano es algo que se me escapa.

Mensajes a contrapelo

"Tienen una ansiedad por la comida que yo no sé. Mira, que se coman todo lo que quieran que eso que me quito yo", le dice Raquel a Gloria una vez Gloria ha desistido en encontrar quién le chupó la mano por la noche. Tiemblo. Esperan su turno de ducha en el banquillo con Manuel sentado frente a ellas en un sillón.

En el vestidor hay alguien bajo una manta que le hace mimitos a Juanpi. Es Anita y ahora que miro mejor no son mimitos. Anita aprovecha el contrapelo del terciopelo del sofá para escribir mensajes a Juanpi. Cada vez que él lee, Anita borra lo escrito pasando el dorso de la mano y escribe otra vez. Así hasta que el Super les llama la atención y le recuerda a Anita que la está esperando en el confe.

Anita Williams y las ventajas del ciertopelo

Hay alguien que chupa manos por las noches

"Ayer me chupaste la mano, que lo sé yo. Por los piercings", es Gloria la que da esta inquietante información. Con las manos en jarra creo que acaba de acusar a su mejor opción. "Te lo juro por mi hijo que yo no te chupé la mano. Y yo por mi hijo no juro", Anita es pura contradicción. "¿Entonces quién me chupó la mano?", pregunta Gloria.

Eso digo yo.

Piropos con canciones

Canales le habla a primera hora de la mañana a Carlos de una especie de decepción con los más jóvenes pero no puede evitar entrar cantando en el dormitorio cuando el Super pone la música. "Mira qué feliz la no nominada", "Manuel, qué guapo", "esta es mi canción favorita". Son frases de Canales mientras baila.

El Super da los buenos días a todos e informa del comienzo de la hora de agua caliente.

Calma chicha

Cristina se ha vuelto a la cama y la casa lleva un ritmo muy tranquilo mientras la mayoría todavía duerme. Canales recoge la cocina y después se sienta a desayunar. El pan ya ha llegado y está repartido.

Carlos sentencia su relación con los jóvenes

Carlos dice que con Canales más o menos, pero con los jóvenes no consigue partir de cero. Cristina cree que el problema es que en la casa no se habla de nada que no sean las cosas internas de la casa y el concurso, a lo que Carlos le propone que se coja a Sonia y se vayan a hablar a la cabaña de otras cosas. "¿Tú crees que eso me apetece?", replica Cristina. "No lo sé. A mí no", Carlos vuelve a hablar de lo que le cansa la repetición del discurso negativo que le achaca a Sonia.

Carlos Lozano habla de los jóvenes de la casa

Vuelven a sacar el tema de los jóvenes. Pese a que Carlos no siente buena relación con ellos en la casa, dice que sí se iría con ellos fuera "por ejemplo, a Piedralaves". "¿A las pozas?", pregunta Cristina. "¿A tirarles a las pozas a ver si les da un cortocircuito por ósmosis?", Cristina les imagina salir reconvertidos por el chorro de agua fría. Salvan, en alguna ocasión, a Gloria. Por ejemplo ayer, que dice Cristina que tuvo un detalle al ofrecerles arroz.

Dice Cristina que ya no sabe qué hacer para animar el ambiente: "Yo creo que me voy a poner a cantar y a bailar". Pero Carlos se alarma: "¡Noo! No cantes ni bailes. Como mucho una garza". Y se echan los dos a reír recordando la garza y terminan abrazados en la cocina.

Cristina Piaget abraza a Carlos Lozano

Cristina está "un poco perspicaz con Sonia"

Seguimos con Carlos y Cristina en la cocina. Cristina no entiende que Canales, la mañana del domingo, le quitara hierro a los insultos que se han dedicado en la casa y por la noche en la gala puso el grito en el cielo.

Cristina Piaget habla de Sonia Madoc y Antonio Canales

Le dice también que está "un poco perspicaz con Sonia". "Me ha llevado a su terreno pero hay que recordar que durante cuatro días no me daba los buenos días y luego habla de humanidad". "Lo que pasa con Sonia es que nos cuenta la mierda que le pasa y nos contagia", responde Carlos. Dice estar un poco cansado de "tanta negatividad".

Cristina y las naranjas

Cristina también se levanta. Le dice Carlos que calcula que él se habrá levantado a las siete y media "y serán las ocho. Pero ya no te duermas, hemos dormido bien", le dice. Cristina y Carlos hablan de "lo del garbanzo". "¿Tú crees que merece la pena decir lo del garbanzo?", Carlos intenta disuadir a Cristina, pero Cristina no se deja y le dice que se quiere probar. "Merece la pena decirlo bien", dice ella.

Carlos Lozano y Cristina Piaget por la mañana en la cocina

Acto seguido, Cristina va al almacén a coger naranjas. Carlos le dice que hay una naranja por persona y que no coja más de una, pero Cristina pregunta insistentemente por qué y repite varias veces que Canales se ha hecho un zumo con dos. Tarda un poco en ceder y finalmente Cristina coge dos (la suya y la de Carlos) más una tercera que tenía Carlos guardada de ayer y procede a hacer un zumo de tres naranjas para los dos.

Pasan a hablar de Antonio. Dice Cristina que a ella lo que más le ha sorprendido es "que estos chicos no le hayan apoyado un poco más". "Sí, me lo ha dicho Antonio", revela Carlos.

Carlos se preocupa por Canales

Antonio ya se ha despertado. Se toma un café en la cocina y sale después al jardín, pero algo no le convence. El frío tal vez...

Poco después allá va Carlos también. Se hace un café en la cocina y después busca algo de comer. Hay un trozo de pan y le pregunta a Canales si sabe de quién es. Creen que es de Cristina, el pan con el que se hace los picatostes. Carlos piensa que le pueden coger un trocito, cuenta con que vendrá hoy la compra (pan incluido).

Roto el hielo con el tema del pan, saca la pregunta gorda. Le dice a Canales que le ve raro y que le preocupa. Canales, que ayer estuvo repasando de cabo a raro a algunos de sus compañeros, responde así: "Estoy raro porque mi perrita está a punto de parir y trae cuatro". Carlos insiste: "Yo me quedo mal, te veo mal y yo lo que quiero es que estés bien". Añade que ayer ni siquiera hablaron. "No hablamos porque había tensión de la gala del domingo. Luego la gente se apartaba toda", responde Canales. Y vuelve al tema de la perrita, dice que a su casa no puede volver hasta que no le pongan la calefacción, hace una comparación entre jóvenes y no jóvenes a la que añade que él con los jóvenes se lleva bien y vuelve al tema de la perrita más un espectáculo que tiene en unos meses y todo esto le afecta. El caso es que suena a batiburrillo de muchas cosas que no hacen sino aumentar el efecto de la principal. Justo de la que no habla.

Antonio Canales habla con Carlos Lozano a primrea hora

Empezamos

Buenos días! Aquí Ada en blanco y negro. Todos dormidos de momento.