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Alba ('La isla de las tentaciones 10')

Alba cae en la tentación con Álex Girona en su momento más íntimo en el jacuzzi: “Perdón, mamá”

Alba cae en la tentación en 'La isla de las tentaciones 10' con Álex Girona. Telecinco.es
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Alba, desde que entraba Álex Girona aseguraba que era su prototipo, al que ha ido conociendo y en su momento más íntimo en el jacuzzi no ha podido evitar caer en la tentación, besando al soltero en reiteradas ocasiones.

Después de una fiesta en la que las chicas se lo pasaban bien con los solteros de 'La isla de las tentaciones 10', todos acababan hablando y disfrutando del jacuzzi. Pero poco a poco, todos se iban a dormir y eran Alba y Alex Girona los que se quedaban a solas en el agua.

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"Tengo cara de malo, pero soy bueno", le decía Álex a Alba, momento en el que a ella se le escapaba un "bebé", asegurando que le había salido sin querer, lo que hacía reaccionar al soltero: "Me ha encantado esa".

Cada vez más cerca, entre confesiones y con un Álex Girona que le acariciaba y besaba el cuello, Alba cogía las riendas, dejar de pensar en nada más y decidía besarle. Lo que hacía saltar la alarma en 'Villa montaña', donde David no vivía su mejor momento: "Me encuentro bastante mal".

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Ajenos a todo esto, Alba y Álex continuaban besándose en 'Villa Deseo', a lo que este quería decirle algo al ver que Alba se quedaba pensativa tras haber caído en la tentación: "Qué rico besas, lo has sentido y lo has hecho, ya está". Mientras ella miraba a la cámara y mandaba un mensaje: "Perdón, mamá".

Aunque esto no cortaba los besos entre ambos, después de lo que Alba se confesaba sobre David y cómo le hacía sentir esto: "Por mucho que le ame no veo futuro a nuestra relación, creo que lloro por la pena de todo lo que tengo que dejar, todo lo que hemos construido para nada y el daño que le puedo hacer. Él me dijo que le podía destrozar y que sería capaz de perdonarme".

Después de lo ocurrido y a la mañana siguiente, Alba contaba todo a las chicas, a las que confesaba que todo había ido muy bien. Algo de lo que hablaban con todos en la mesa durante el desayuno, con los que reflexionaba: "Me siento mal por no sentirme mal".