Quili: “No le puedes decir a Beyoncé que no destaque, pues conmigo pasa igual”
Aparte de considerar que destaca tanto como Beyoncé, Quili mostró ayer que está viviendo un desengaño amoroso con Paula, por lo cual le advirtió de que se alejará un poco durante una semana.
Si me dicen que Quili se llama Aquilino Knowles-Carter me lo creo. Él es ese sosias que usa Beyoncé en las escenas difíciles. Son como dos gotas de agua, gemelos separados al nacer. Obviamente todo esto que digo es pura ironía, aunque Quili dice con gran convicción lo siguiente: “No le puedes decir a Beyoncé que no destaque, pues conmigo pasa igual”. Si brillará tanto que a ratos me duelen los ojos por el resplandor. Todo vino de una discusión con José Manuel porque ambos se disputaban el mismo puesto en el baile grupal de la prueba. Ambos querían el número 2, pero Quili debió contentarse con el 4. Juan Manuel nunca pierde. Al menos Quili fue elegido por Violeta Crespo como capitán del grupo de los chicos, el que ella se encargará de coordinar, mientras Edi Insúa se encarga de las chicas.
Quili considera que le dejan el último para todo. Tanto negativismo no le viene de ser una diva mal aprovechada. Tampoco le ha puesto el baile en esa posición. Ni la falta de comida. Ni los cánticos de Joon. Diría que es todo producto de su frustración por no lograr un mayor acercamiento a Paula. Porque, queridos lectores, Quili está viviendo un desengaño amoroso. Esto es así y no hay Beyoncé que me lo pueda negar. Lo confirmó ayer él mismo avisando a Paula de que se apartará de ella durante unos días. Dice que es porque ella le gusta, pero no quiere darle bombo. Claro, como si esa conversación en el sofá circular no fuera a salir en la apertura de la gala de mañana.
Quili no quiere que sus sentimientos por Paula afecten a la relación entre ambos
Quili sabe que Paula está muy enamorada de José María, su novio. También que no le gusta a ella, pero sí al contrario (lo dice para ver si la pilla en un renuncio negando que no le guste, pero Paula es mucha Paula). “Te juro que estoy poniendo todo de mi parte para que no afecte a nuestra relación de amistad, pero es que te extraño”, le dijo. Y añadió: “Necesito que nos distanciemos un poco durante una semana”. Plantea Quili un reto muy difícil. De acuerdo que la casa de Tres Cantos es la más grande nunca vista, lo cual no quita que siga resultando imposible no cruzarse con todos sus habitantes un montón de veces al día. Esto llama la atención y resulta extraño para quienes tienen una vida normal.
Es posible que Quili no esté teniendo en cuenta que ahí las cosas son distintas y la distancia a tomar es tan pequeña que igual debe esforzarse pensando otra solución a su problema. Paula no parece tener inconveniente en darle la distancia que requiera y durante el tiempo necesario. No lo dijo, probablemente para no agravar la cuestión, pero para Paula no debe ser lo mejor que le pueda pasar perder el apoyo de Quili. Menos aun ver como lo pasa mal una persona con la que conectó desde el primer día y con quien tiene muchas cosas en común como son la fe religiosa o la procedencia alicantina de ambos.
Adiós triste e inesperado a Íñigo Tina
Voy a hacer caso al ‘súper’ que anunciando la baja de Íñigo por “asuntos personales ajenos al programa” pidió a los concursantes que no hicieran conjeturas ni contribuyeran a propagar bulos sobre los motivos de este adiós triste e inesperado. La comunicación de tan mala noticia se la hicieron a los concursantes una vez terminados los ensayos de las chicas y los chicos, con Violedi fuera de la casa. Sabían que el exconcursante no estaba en la casa y ni siquiera había ensayado, pero la mayoría se vieron sorprendidos con la noticia. No me pareció el caso de Edurne. No manifestó sorpresa, precisamente. Es como si Íñigo antes de salir le hubiera adelantado, aunque fuera de manera sucinta, lo que iba a suceder e incluso los motivos de tal contrariedad.
Siempre lamento que un concursante cause baja. Íñigo no era santo de mi devoción (no lo es ninguno, en realidad), pero su salida me apena enormemente y, por supuesto, le deseo lo mejor. No sé cuál es la última imagen de Íñigo en la casa, pero estoy seguro de que estaría criticando. Se notará el hueco que deja y no descarto que hasta llegue a echar de menos sus bucles contra algún compañero, o su taciturno y ceñudo semblante. Aparte de Edurne, imagino que le va a echar en falta Jonay, con quien ha pasado más tiempo incluso en estos últimos días. También vi afectada a Aroa, a pesar de haber sido su enemiga y en distintas ocasiones chocaron más de lo normal. Mamadou no llegó a llorar, como hizo al irse Aroa, pero al ser el más sentimental supongo que poco le faltó.
También hay bailes por parejas
Emulando a las parejas de Bailando con las estrellas nuestros concursantes tendrán que preparar una coreografía de pareja, además de la grupal. Las parejas fueron elegidas en un sorteo sin trampa ni cartón en el Debate del pasado domingo. Y debo decir que el caprichoso azar quiso hacer algunas combinaciones explosivas. La salida de Íñigo obliga a recomponer las parejas, cosa no muy difícil porque al ser impares había una pareja de tres. Lo que viene a ser un trío. Este lo formaban Mamadou, Desi y Jonay. Por su parte, Íñigo había hecho pareja con Joon, siendo esta una de las parejas más llamativas. Imagino que uno de los del trío pasará a hacer pareja con Joon. El resto de los emparejamientos fueron estos: Patricia con Cristian, Edurne con Aquilino, Rocío con Paula, Belén con José Manuel y Raúl con Aroa.
Salvo Aroa y Raúl, que han tenido de siempre una muy buena relación, el resto está plagado de combinaciones imposibles. Si hubieran decidido ellos jamás hubiéramos visto a Edurne con Aquilino, por ejemplo. Edi Insua les ha contado que en su edición la prueba de baile sirvió para unirlos más, aunque debe pertenecer a las ensoñaciones que tienen todos los concursantes y provocan el recuerdo de cosas nunca sucedidas. Ese espejismo les puede hacer creer que las relaciones interpersonales mejorarán tras pasarse unos días bailando. Ya descubrirán que la realidad es bien distinta.
No mejoran las cosas entre Aroa y Cristian
Ya hablé ayer del poco fundamento que veo en las tensiones entre Aroa y Cristian. Me suscita curiosidad entender por qué ambos sienten la traición del otro. Mientras que no me sorprende lo visto en Aroa, es inédito para mí este Cristian. No le había visto así al menos desde los comienzos de Uno de GH20. Este que ahora redescubro no me gusta nada. No es porque discuta con Aroa, pensaría lo mismo si su némesis fuera Paula o Edurne. En la última discusión le decía Aroa: “Debería darte vergüenza hablarme así a mí, que tengo 22 años”. A ver si vamos a tener ahora que aprender a hablar a cada cual según la edad que figure en su DNI. ¿A qué se refiere con lo de los años? ¿Acaso hay que tratar mejor a los de menor edad? Igual de inexplicable me parecería si dijese algo así una persona de edad haciendo alusión a sus muchos años.
Con todo, lo dicho por Aroa me parece una fruslería al lado del lenguaje corporal de Cristian. Me pareció más inconveniente eso que aludir a la presencia pilosa en la zona genital de Aroa. En concreto, dijo: “Tienes más de 18 años (en concreto 4 años más) y pelos ahí para saber perfectamente qué decir”. Siempre me ha gustado lo de decir “ahí” (mejor “ahí abajo”) para referirse a esa parte de la anatomía que todos sabemos. Si no fuera por detalles como estos me aburrirían tremendamente este tipo de discusiones donde no hay ninguna voluntad de llegar a un acercamiento. Se trata tan solo de discutir por discutir, un ejercicio que parecen necesitar algunos en ciertas ocasiones.
La demostración de que Joon no es el manipulador que algunos pintan, mucho menos una marioneta manejada por Cristian la tenemos en la conversación de las manos entrelazadas entre ambos, de las que también hablé ayer. Joon llevó la contraria a Cristian muchas más veces de las que le daba la razón. Me gustó que destacara la contradicción de que hable de las cosas malas de Aroa, pero no diga nada de José Manuel. Tengo dicho que Joon da mil vueltas a la mayoría, no solo por estratega, también por interpretar las cosas con grandes dosis de sentido común.
Moleskine del gato
Va a resultar que Jonay es el auténtico objeto del deseo en la casa. No olvido el momento aquel en que Edurne decía que el canario era su primera opción como hipotética pareja. Se trataba de un juego para pasar el rato en el cuarto de baño, pero en situaciones relajadas como esa es cuando se dicen más verdades. Todos esperábamos que dijera Íñigo, pero no fue así. También hubiéramos esperado que Desi, respondiendo a la pregunta de Edurne, dijera que es Cristian el hombre de la casa a quien se cepillaría (sic). Sin embargo, nombró también a Jonay. Por otro lado, Aroa se ha manifestado varias veces en esa misma dirección. Lo mismo la finada (virtualmente) Almudena. Y no se me escapa que hasta Paula le ha hecho ojitos alguna vez, aunque un poco a distancia porque poco se hablan realmente. Jonay en el ojo de todas/todos/todes.
