Sonia Madoc y su peculiar forma de hacer las paces
Sonia Madoc y Carlos Lozano sellaron con un abrazo lo que parece una tregua incapaz de neutralizar la guerra habida entre los dos. Hay gestos de paz o normalidad que no garantizan el final del conflicto.
Como Batman y Robin en ‘El caballero oscuro’, Sonia Madoc ha expresado admiración y respeto hacia Carlos Lozano, pero el acercamiento que vivieron ayer parece una tregua incapaz de neutralizar la guerra habida entre los dos. Carlos fue a expresarle su enfado por el hecho de que le pusiera de violento por lo ocurrido durante el programa del domingo, e insinuara cosas de mayor gravedad con las que él nunca ha tenido relación. Sonia no tenía ganas de recordar lo que pasó y se negó a hablar sobre ello. Tal vez actuase así porque no la habían acusado a ella de comportarse de manera violenta, incluso de haberse servido de amenazas. De hecho, ayer repetía esto último. “No voy a permitir que me amenace” decía a voz en grito tras haber intentado Carlos una reconciliación.
Hubo un segundo intento que terminó con un abrazo. Carlos se quitaba así cierto sentimiento de culpa por su reacción sobrada de energía mientras ella reiteraba que siempre tuvo una buena opinión de él. No tengo duda de que volverá a hablar con John Guts sobre nominar a Carlos. El mexicano contempla la posibilidad de que Cristina Piaget haya caído en gracia entre la audiencia, pero nominando al dúo se puede asegurar la expulsión de uno de los dos. Si no sale Cristina lo hará Carlos, debe pensar John. Lo de la que fuera supermodelo no lo tengo claro, pero doy por seguro que Carlos no corre el más mínimo riesgo. Imposible decir lo mismo de John, que me está pareciendo un poco estilo “quiero y no puedo”. Siempre hay concursantes que dan esa impresión.
Antes de ese abrazo más falso que un euro de madera, Belén Rodríguez intentó mediar entre Sonia y Carlos. Con poco éxito, ya lo digo. Sonia no paró de gritar diciendo que no se puede justificar lo injustificable. Se queja de que la levante la voz y se le acerque un hombre, pero ella puede gritar a pleno pulmón sin que pase nada. Por eso no me creo su peculiar manera de hacer las paces. Hay gestos de paz o normalidad que no garantizan el final del conflicto. Y conflicto debería ser el segundo apellido de Sonia. Sonia Madoc Conflicto, emocionalmente insatisfecha y en conflicto con el mundo. Su trato desdeñoso no se limita a Cristina, para quien tuvo desde el minuto uno ese gesto altivo tan suyo como poco justificado. Logrará que la evitan todos antes de que lo hagan con Cristina, a quien ayer vi relacionarse normalmente con bastantes compañeros. Ambas tienen un carácter singular, pero Sonia no hace esos estiramientos de piernas que me tienen tan atrapado.
Belén Rodríguez quiere abandonar la prueba
Si llega a ser Cristina Piaget quien propone abandonar la prueba la habrían vuelto a dilapidar en plaza pública. Además de descalificarla por vaga e insolidaria. Es lo que ha propuesto Belén Rodríguez, con quien coincidía Antonio Canales. Argumenta Belén que la prueba está perdida por culpa de Cristina, por lo que estarían perdiendo el tiempo en algo imposible de ganar. Parece nueva, como si nunca hubiera escuchado al ‘súper’ decir que el programa valora el esfuerzo y las ganas, por lo que dar una prueba por perdida es una decisión equivocada siempre, independientemente del contexto.
Carmen Borrego ya había dejado de hacer la prueba horas antes con la excusa de una lesión de cadera. Cuando Belén propuso abandonar su opinión fue tan juiciosa como de costumbre, pero tenía trampa. Si ella no va a hacer la prueba hasta nuevo aviso parece normal que se manifieste contra el abandono propuesto. No obstante, casi todo lo que dice Carmen es sensato y no resulta fácil llevarle la contraria. Otra cosa son sus intenciones y la razón por la que lo dice. Ayer lloraba por hambre y luego por una discusión con John sobre los turnos de la prueba. Entre ambas situaciones se había acercado a Cristina para ofrecerle ayuda y estuvo dando consejos a Sonia. No me extraña que luego esté cansada y no pueda hacer la prueba.
Está claro que Carmen y Belén tienen más dobleces que una sábana de cama de matrimonio, lo cual no impide que sean concursantes valiosas. Esta edición está sobrada de perfiles así, aunque por desgracia no es el caso de todos. Sigo viendo en el trío de las tentaciones lo más descartable de la casa. Solo está sirviendo algo Anita Williams, que el domingo hacía las mismas insinuaciones, por no decir acusaciones, sobre Carlos Lozano. Ayer le decía a Cristina que pensase en su hijo antes de hacer o decir las cosas, lo cual no sentó nada bien a esta. “Dejad fuera de esto a vuestros hijos”, advertía Carlos. La excusa de Anita es que Cristina había hablado previamente de su hijo. En parte es normal que eso de pie a seguir por el mismo camino, pero todos sabemos que una cosa es hablar mal nosotros de un familiar y otra que lo hagan otros en nuestra presencia.
La sensatez de una Campos
En la conversación de los consejos me gustaron varias cosas que Carmen Borrego le decía a Sonia Madoc en la cabaña del jardín. “Tienes que entenderlo, esto es un programa de entretenimiento y hay que agitar la casa de vez en cuando. Es un trabajo como cualquier otro en el que estás entreteniendo a la gente”, decía la pequeña de las Campos. Y añadía: “Estaremos ahí arriba discutiendo y luego aquí abajo riéndonos todos. Hay momentos para todo”. Doy fe de que es así. Si Carmen fuera un poquito más activa estaría entre mis favoritos. Lástima que su implicación sea solamente a ratos y guste de acostarse a la hora de las gallinas.
Es totalmente cierto lo que dice Carmen Borrego. Por eso decir que la casa es un campo de batalla no se corresponde con la verdad. Hay tiempo para todo, como ella dice. Belén Ro, más pasional que su compañera de trío, empezó la mañana deseando que el ‘súper’ decidiese que la sanción por el robo de comida de Cristina Piaget fuera la nominación directa de esta concursante. Se lo comentaba a Antonio Canales a primer hora de la mañana, en una especie de pausa del sueño. De esas pausas pienso lo mismo que cuando ibas al cine antes y sin haber empezado aún la película ponían el anuncio de “descanso, visite nuestro bar”. ¿Pero descanso de qué? ¿Quién está cansado antes de ver la peli? Pues Carmen, a buen seguro.
Pendientes de cuándo aprovechan los privilegios de los petates
Desconocen Belén y Antonio que Sonia Madoc y Mario Jefferson tienen el poder de la nominación directa por haber elegido uno de los petates premiados, de igual modo que Antonio Canales y Raquel Salazar tienen el de la salvación. Ambos privilegios podrán ser usados cuando ellos quieran, pero solamente una vez en toda la edición. Es normal que se guarden la salvación para cuando la pudieran necesitar, aunque el bailarín y la matriarca de ‘Los Gipsy Kings’ tendrán que ponerse de acuerdo sobre a cuál de los dos beneficiar. Ahora bien, el privilegio de la nominación directa no hay que usarlo con tanta cautela, por lo que no descartaría que actuasen en caliente contra Cristina, lo cual afectaría también a Carlos. Queda mucho para que se separen las parejas y las nominaciones son todavía por parejas o tríos.
Carlos Lozano, sin tareas domésticas
Se reunieron en doble convocatoria para decidir el reparto de las tareas de la casa. Digo lo de la convocatoria doble porque Cristina se extendió tanto en su turno de palabra que disolvieron la reunión y hubieron de volver a juntarse poco después. Tampoco le dieron mucha utilidad a esa segunda reunión y terminaron sin tener claro lo qué debe hacer cada uno. A pesar de todo, Carlos Lozano apuntaba en un papel (¿no era el bolígrafo para uso exclusivo en la prueba?) la lista de tareas junto a los nombres de quiénes debían de estar encargados de las mismas.
¡Atención! ¡Sorpresa con las asignaciones de Carlos Lozano! Junto a su nombre aparecía escrita una tarea especial. Una no tarea, mejor dicho, porque ponía “descanso”. Hay que tenerlos más grandes que el caballo de Esparteros para asignar tareas a todos menos a uno mismo. Carlos es un genio, de eso no cabe la menor duda. De todas formas, nadie sabía bien su labor ni terminaron de aceptar que les asignasen una tarea fija que deban hacer durante toda la semana. O sea, por lo que sea no quieren hacer lo que se lleva haciendo desde siempre en la casa de Gran Hermano.
De poco suelen valer estas reuniones. El domingo Belén hacia una para pedir que dejasen bajada la tapa del inodoro, lo cual cuestionaron varios. Y ayer mismo Carmen aprovechaba otra para pedir que no comiesen ni en el dormitorio, ni en el baño (sí, he visto a Canales comiendo ahí) porque es una guarrería y se añaden los olores de la comida a los personales. Si de común un grupo numeroso debe producir una llamativa mezcla de olores, no digo nada de lo que debe ser en esta ocasión que solo han podido recuperar unas cuantas prendas de su maleta. Sonia decía ayer que lleva desde el jueves con las mismas bragas. Y hasta aquí puedo leer.
Moleskine del gato
Primer vídeo de este GH Dúo, en el cual hablo de la opinión discrepante que tienen los seguidores del programa sobre algunos asuntos. Por ejemplo, de la entrada de concursantes en fechas posteriores a la primera gala.
