Ángela Molina, protagonista de 'Pura Sangre': "En el amor y en la actuación, nunca se compara"
La gran actriz reflexiona sobre su particular método de trabajo, basado en la intuición y la entrega absoluta
Todos los episodios de 'Pura Sangre', en Mediaset Infinity
Con una carrera que atraviesa décadas y fronteras, Ángela Molina no es solo una actriz, es una presencia. Su llegada al elenco de 'Pura Sangre' aporta a la serie esa gravedad y misterio que solo poseen las grandes leyendas del cine. Pero enfrentarse a un nuevo personaje cuando se tiene una galería tan inmensa de mujeres interpretadas a la espalda plantea una duda inevitable: ¿Qué hace a este papel diferente de los anteriores? ¿Cómo se reinventa alguien que ya lo ha sido todo en pantalla?
Lejos de tecnicismos, Ángela nos cuenta desde una perspectiva puramente emocional, casi espiritual que para ella, actuar es un acto de amor, y como tal, tiene sus propias reglas no escritas.
El arte de trabajar desde uno mismo
Al preguntarle por las diferencias entre su rol en 'Pura Sangre' y sus trabajos previos, la actriz nos regala una lección de vida: "En el amor nunca se compara", sentencia con esa voz calmada que la caracteriza. Para Molina, hacer comparaciones entre personajes es un ejercicio imposible porque no los ve como externos, sino como extensiones de su propia alma.
Su método no consiste en construir máscaras, sino en desnudarse emocionalmente: "Siempre se trabaja con uno mismo", confiesan reconociendo que cada mujer a la que da vida se lleva un trozo de su ADN, sus vivencias y su verdad. Por eso, para ella no hay diferencias calculadas, solo una entrega en cada proyecto, donde el personaje y la persona se funden en uno solo.
Un estilo que depende del amanecer
Esa misma naturalidad que aplica a sus guiones la traslada a su armario, Ángela Molina es, por derecho propio, un icono de estilo atemporal, admirada por su elegancia bohemia y su belleza sin retoques. Pero ¿hay una estrategia detrás de sus looks?
La respuesta es, de nuevo, pura intuición, su estilo no se define en revistas, sino por su estado de ánimo. La actriz nos cuenta que su vestimenta "depende de como amanezca". Se deja llevar por el momento, por el clima, admitiendo que el frio a veces le empuja a vestir colores más fríos. Eso sí, hay algo que la actriz nunca falla, ni en su ropa ni en su sonrisa: "Siempre llevando color". Un matiz que refleja perfectamente su vitalidad y esa energía inagotable que sigue regalándonos en cada escena.
Dale play para dejarte envolver por el magnetismo de Ángela Molina y escuchar desde su propia voz como vive la interpretación y la moda.
