
1 de 8
Una de las últimas pruebas de recompensa que han tenido que superar los supervivientes ha sido una subasta muy especial. Cada concursante disponía de 500 lempiras (moneda hondureña), Raquel iba sacando cajas y los concursantes pujaban sin saber lo que contenía. Algunos tuvieron suerte como Sonia que consiguió un perrito caliente con patatas o Tatiana que consiguió un vaso de leche con galletas... pero otros no tuvieron tanta suerte. Rosi no dudó en comerse un estofado de rata y Jeyko una ensalada de cucarachas.







