La increíble historia de dos hermanas dadas en adopción que descubrieron décadas después que se veían diariamente sin saberlo: "Me ponía los cafés"

La historia de dos hermanas dadas en adopción que descubrieron que se veían diariamente sin saberlo
Así ha sido la sorprendente historia de Susana y Verónica. telecinco.es
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Susana ha compartido con Jorge Javier Vázquez en 'El diario de Jorge' su dura infancia, en un testimonio muy complicado que ha dejado a todo el público sin palabras. La invitada ha contado que, en su niñez, su madre biológica no pudo hacerse cargo de ella y de su hermano y, tras desatarse un incendio en la casa, los servicios sociales los separaron de sus padres, dándola en adopción y separándola de su hermano.

Cuando con 13 años intentó buscarle, pero a su madre no le gustó bien porque "tenía miedo a que le dejase de querer. A los 18 descubrí los nombres reales de mis padres", explicaba. Con esa edad, fue a la casa de su madre biológica, pero no lo encontró. "A los 36 años cuelgo un anuncio para buscarle y di con una hermana mayor, a mi hermano y una hermana pequeña", explicaba. El presentador se quedó impresionado tras escuchar la historia de Susana.

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"La realidad supera la ficción"

El destino sorprendió a Susana cuando descubrió que su hermana pequeña, de la que no tenía constancia, era la mujer que durante dos años le atendía diariamente en una cafetería, sin saber su verdadera relación: "No sabía que éramos hermanas". Desde entonces, Verónica se ha convertido en su mejor amiga: "Es mi familia", contaba.

En ese momento, Verónica, la hermana pequeña, entró al plató sin saber que la sorpresa era para ella: "Me lo olía", reconocía la mujer. La hermana menor explicó que no recordaba su infancia y que, desde que coincidieron, recuperaron el tiempo perdido durante tantos años. Susana apareció para darle un mensaje muy especial a su hermana, en un momento mágico.

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Susana: "Eres mi pilar"

"Gracias por estar ahí en las buenas y en las malas. Si no hubiera sido por nuestra prima no estaríamos aquí. Eres mi mejor amiga y eres mi pilar", comenzaba Susana, con la voz cargada de emoción y una sonrisa que no podía ocultar su alegría. Sus palabras resonaron en la sala, llenando de ternura a todos los presentes.

Tras esto, el programa tenía preparadas varias sorpresas emotivas para ellas: se proyectaron imágenes de Verónica y Susana juntas de pequeñas, momentos capturados en risas, travesuras y abrazos que contaban la historia de su inseparable amistad. La nostalgia y la felicidad se mezclaban en sus miradas, y no pudieron evitar reír y emocionarse al recordar aquellos días, algo que ha encantado a las dos y que fortaleció aún más su vínculo.