Irene Rosales cuenta los detalles de su separación con Kiko Rivera: "Teníamos un concepto de matrimonio muy equivocado"

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La ruptura entre Irene Rosales y Kiko Rivera ha sido uno de los momentos más comentados del programa '¡De viernes!'. La entrevistada se ha abierto como nunca para explicar qué ocurrió realmente en su matrimonio y por qué, tras más de una década juntos, decidieron poner fin a su relación. Según relató, la decisión no llegó de un día para otro, sino que fue el resultado de años de desgaste emocional y desconfianza: “El motivo de mi ruptura con Kiko fue el desgaste que teníamos los dos como matrimonio”, explicó. Irene confesó que la falta de confianza hacia su marido fue aumentando con el tiempo, lo que provocó que ambos se fueran distanciando poco a poco.
La situación llegó a tal punto que, pese a seguir viviendo bajo el mismo techo, la relación ya no era la misma: “Ya éramos más compañeros de piso que pareja”, reconoció. De hecho, ambos admitieron que llevaban tiempo intentando salvar el matrimonio con planes y escapadas, pero ninguno de esos intentos logró recuperar lo que habían perdido: “Me tomé un día para mí para hablar conmigo misma y me di cuenta de que mi matrimonio ya no iba a ningún lado”, confesó.
Cuando se lo planteó a Kiko Rivera, él mismo fue quien puso sobre la mesa la posibilidad de separarse. Irene asegura que en ese momento tuvo claro que era lo mejor para ambos: “Directamente le dije que sí, que nos deberíamos separar”, recordó.
“La relación llevaba muerta mucho tiempo”
Durante la entrevista, Irene fue aún más contundente al analizar su relación con perspectiva. A día de hoy, considera que el matrimonio llevaba roto desde hacía años, aunque ambos continuaran juntos por inercia. “Ahora te digo que esa relación llevaba muerta mucho tiempo”, afirmó. La propia Irene reconoce que durante mucho tiempo tuvieron una idea equivocada de lo que debía ser un matrimonio: “Teníamos un concepto de matrimonio muy equivocado”, explicó, señalando que habían normalizado una convivencia en la que apenas quedaba espacio para la pareja.
Otro de los momentos más duros para Irene fue escuchar algunas declaraciones públicas de su exmarido. Kiko llegó a afirmar que ya no sentía deseo por ella, algo que a la sevillana le dolió profundamente: “Me molestó mucho, porque daba a entender que había estado conmigo sin gustarle”, explicó.
"Cogí el papel de madre"
Irene también reflexionó sobre el papel que asumió durante su matrimonio. Según explicó, con el paso del tiempo terminó adoptando más un rol de madre que de esposa, algo que acabó afectando gravemente a la relación: “Cogí más el papel de madre que el de mujer y eso destruye el matrimonio”, confesó. Además, reconoció que la desconfianza generada por infidelidades pasadas y problemas relacionados con las adicciones hizo que terminara viviendo en un estado constante de tensión.
A pesar de todo, Irene dejó claro que la decisión de separarse se tomó pensando también en el bienestar de sus hijas. El momento más complicado, asegura, fue tener que comunicarles la noticia: “Lo más difícil fue cuando se lo contamos a las niñas”, explicó.

