El divertido momento de Carlos Sobera y una concursante de ‘El precio justo’: “Dámelos, Carlitos”
Dale al play y descubre cómo ha sido la jugada de la concursante en 'El precio justo'
La indecisión de una concursante y su amiga en el ‘Escaparate final’
Cristina ha logrado pasar a la siguiente fase para enfrentarse al ‘Minigolf’ de ‘El precio justo’ e intentar conseguir así algunos premios antes de disputar ‘La ruleta’ con el resto de sus compañeros. Completamente inmersa en la dinámica de la prueba, la participante se olvida de algo clave que le hace protagonizar un divertido momento con Carlos Sobera.
“Te debo 100 euros. Si tú no me los pides, yo no te los doy”, asegura el presentador del programa entre risas. Y es que la participante estaba tan decidida a continuar acumulando premios que no recordaba que solo por haber acertado el primero, ya se había hecho con cien euros. “Dámelos, Carlitos”, respondía ella. Tras una cómica situación, finalmente, Cristina consigue su ansiado dinero.
Pero la aventura de la concursante no se queda aquí y es que ha hecho un pleno de 100 puntos en ‘La ruleta’, imponiéndose así al resto de sus compañeros y consiguiendo participar en ‘El escaparate final’. Aunque para el margen no ha tenido suerte, ya que solo ha logrado el mínimo de 500 euros, teniendo que averiguar el precio justo de los siguientes premios:
- Mesa de escritorio con sobre de cristal amplia y una imponente mesa de comedor de gran formato y robusta.
- Solárium compacto para disfrutar del calor y la luz, diseño cómodo y fácil de usar.
- Viaje para dos personas a las Islas Cíes y Ons en Galicia, de 6 días, con recorridos guiados y alojamiento en habitación doble y media pensión.
- Moto de diseño icónico, con una combinación de colores que no pasa desapercibida.
La concursante de ‘El precio justo’ no deja de sonreír al ver los distintos premios y se pone manos a la obra para tratar de hacer una estimación. Aunque ha acudido sola al programa, está muy arropada por el público, con quien acuerda una primera estimación de 27.000 euros. Sin embargo, Cristina no está nada conforme y decide bajarlo a 22.000 euros. Finalmente, descubre que se ha pasado por poco, puesto que el precio real era de 19.275 euros.
