Carmen recibe una llamada del hospital que afirma que su marido mejora del coronavirus, pero él ya había fallecido

La triste historia de Carmen: “No sabía si mi marido estaba vivo o muerto”
Carmen habla con Sonsoles.
telecinco.es
  • Nadie volvió a ponerse en contacto con Carmen tras recibir esa llamada

  • No ha recibido todas las pertenencias de su marido: faltan un reloj, un cupón de lotería y unas gafas de sol

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Carmen ha contado en ‘Ya es mediodía’ la dura historia por la que ha pasado en los últimos meses. Su marido, José, falleció por coronavirus en marzo, pero pocos días después recibió una llamada del hospital en la que la dijeron que estaba respondiendo a la medicación. Ella respondió que no podía ser y, entonces, le colgaron el teléfono. No ha vuelto a saber nada desde entonces.

José, de 60 años, recibió un trasplante de riñón el pasado mes de marzo. Entonces cogió el coronavirus y tuvo que ser ingresado. Según cuenta Carmen, el día 19 de marzo habló con él por teléfono y le contó que le iban a llevar a la UCI para tenerle más controlado. Pocas horas después, recibe otra llamada diciéndole que José está muy grave.

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El día 22 de marzo Carmen también debe ser ingresada por complicaciones del COVID-19, pero en otro hospital y “con la impotencia de que no puedo hacer nada ni verlo”, cuenta en directo. Cada día recibe un parte de cómo está su marido, sin que haya una mejoría por su parte. “El día 25 me dicen que ha fallecido y que si puedo ir a identificar el cadáver”, explica. Ella no podía ir por estar ingresada, iba a hacerlo un familiar, pero pocas horas después les informaron de que ya no se podía hacer (por la gravedad de la pandemia).

Como si Carmen no hubiera sufrido ya bastante, el día 25 recibe otra llamada del hospital: “Me dicen que si soy la señora de José Padilla y que mi marido está reaccionando a la medicación”. Cuando ella les responde que eso no puede ser, ya que le habían informado de que José había fallecido, le colgaron el teléfono y nadie volvió a ponerse en contacto con ella. Cuenta que en ese momento le dio un ataque de ansiedad. “He estado una o dos semanas esperando a que fuera verdad y a que me llamara por el móvil, pero viendo que ya no me ha llamado pienso que sí que es verdad que era él”, cuenta Carmen, muy emocionada.

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Sonsoles Ónega intentó dar todo su apoyo a la mujer, que siguió contando que todavía le faltan algunos de los objetos personales de su marido, entre ellos un reloj, un cupón de lotería dedicado y unas gafas de sol: “Me han dicho que allí no están. Me han dado las pertenencias y qué raro que falte eso precisamente. Ha sido una cosa detrás de otra, es que no encuentro consuelo”.

“Siento que tenga usted que remover todo esto al contarlo, pero igual sirve para que todo el mundo sepa que estas cosas se han producido durante la pandemia y para evitar que vuelvan a ocurrir”, despidió Sonsoles.