La interrupción del tráfico de cereales ucranios por culpa de la guerra ha agitado los mercados y ha disparado la cotización de productos como el trigo o el maíz. Además, el precio disparado de la electricidad no hace más que aumentar el precio de productos básicos como el pan. 'Ya es mediodía' se ha desplazado hasta una panadería, donde su dueño se ha mostrado muy preocupado por la subida de precios: "Tenemos que estar todo el día luchando con los proveedores y con las eléctricas para intentar sobrevivir. Hemos tenido que subir el pan un 10% y hoy hemos recibido una carta diciéndonos que nos van a subir más", ha explicado. Además de no poder hacer pan de centeno y de maíz debido a la falta de materias primas, productos como las típicas torrijas se han convertido en un alimento de lujo, pasando de costar 2.50 euros a 4.50 en solo un año. Una situación que preocupa directamente al consumidor pero que afectará también a ganaderos, agricultores y productores de pan. Si la situación se prolonga, en el tiempo la subida no será puntual, avisan los productores de pan, sino que, en sus negocios, tendrán que seguir subiendo el precio de la barra para lograr cubrir los costes. El perjudicado, aseguran, será el consumidor final que tendrá que soportar todo ese aumento de los costes si quiere seguir consumiendo este producto.