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Las 'vergüenzas' de Bernardo

La máquina de café parece haberse convertido en un centro de energía cósmica. Sobre ella ha aparecido un pequeño agujero negro que engulle todo lo que pilla. Motivado por la curiosidad, y azuzado por sus comañeros, Bernardo ha querido probar la experiencia del viaje interestelar. Pero el regreso le ha dejado 'en cueros'.
Según Richard se trata de una nueva dimensión. Para Julián, sin embargo, la basura acumulada en el techo retiene las objetos que tiran. De monedas, los empleados pasan lanzar todo tipo de objetos: carpetas, el reloj de Julián, restos de un plátano...
La duda, sin embargo, es otra: ¿hasta dónde llevará el agujero negro? ¿Es posible que exista un mundo desconocido al otro lado? ¿O lo único con lo que te encuentras es con el vacío más absoluto? Jesús y Julián, que a gamberros no les gana nadie, han decidido utilizar a Bernardo como 'conejillo de Indias' y poner a prueba el agujero.
Como si fuera un espagueti, el contable ha sido absorbido por el inexplicable agujero negro que hay sobre la máquina de café. Muy poco ha durado su experiencia, que le ha devuelto a la tierra tal y como Dios le trajo al mundo: completamente desnudo. Ha aparecido sobre la mesa de Antúnez  junto con las carpetas de Jesús, los trozos de comida y demás desperdicios inservibles. Aturdido, no es capaz siquiera de contar su experiencia. Y es que no se acuerda de nada. Tendremos que imaginarnos su increíble viaje... ¿a través de las estrellas?