Agresión sexual

Así fue la boda de Julio Iglesias y Miranda: una ceremonia privada a la que solo acudieron sus empleados del hogar

Julio Iglesias y Miranda se casaron en agosto de 2010. Portada de la revista 'HOLA!'
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Tras la presentación oficial de la denuncia por presuntas agresiones sexuales que dos exempleadas del hogar han presentado contra Julio Iglesias en la Audiencia Nacional, han cobrado especial relevancia las imágenes exclusivas de la boda del cantante con Miranda Rinjsburger que publicó la revista 'HOLA!' en el año 2010. Las extrabajadoras, entrevistadas en una investigación exhaustiva de 'El Diario' y 'Univisión', aseguran que sufrieron agresiones sexuales continuadas por parte del artista que se perpetraban en las viviendas de Punta Cana, Bahamas y Marbella, dentro de un ambiente de absoluto control por su parte.

Al publicarse este escándalo, el periodista de 'El País' Martín Bianchi Tasso ha recuperado las fotografías del enlace entre Julio y Miranda, una ceremonia privada a la que solo acudieron los hijos del matrimonio y los y las empleadas del hogar que tenían en aquel momento. "Los únicos invitados a la boda de Julio Iglesias y Miranda Rijnsburger fueron los empleados de su mansión en Ojén. La novia lanzó el ramo a las mujeres que trabajaban en la casa. Revisitar ese reportaje da escalofríos", ha publicado en X el periodista.

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Miranda lanzó el ramo de novia a las empleadas

En las dos imágenes que aporta, se ve a la pareja con sus cinco hijos pequeños, Miguel, Rodrigo, Cristina, Victoria y Guillermo, rodeados por los trabajadores y trabajadoras, todos latinos y latinas y sin la compañía de otros miembros de sus familias. La segunda foto es especialmente significativa pues Miranda, con su vestido blanco de Óscar de la renta, le lanzó el ramo a las empleadas, para que pronto pasaran por el altar, como acababa de hacer ella.

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La ceremonia religiosa se celebró en la parroquia de la Virgen del Carmen, en Marbella y, después, todos los Iglesias se trasladaron a su casa de Ojén; una casa que hoy se encuentra en el punto de mira por haber sido uno de los lugares en los que tuvieron lugar las presuntas agresiones sexuales de la que acusan al cantante. En aquel momento, con todos vestidos de blanco, Julio Iglesias reflejaba una vida idílica, superado ya su divorcio de Isabel Presley. En sus declaraciones a 'HOLA!', que tuvo acceso exclusivo a la finca, Julio dijo que "Miranda era la mujer a la que más había querido" y sin la que no podría vivir, en lo que parecía ser una boda perfecta.

La sombra del machismo se ha cernido ahora sobre este reportaje, al conocerse los resultados de una investigación que ha durado tres largos años. Tras los primeros testimonios de las exempleadas de Julio Iglesias, que aseguraban que les "metía los dedos en el ano sin su consentimiento", les "apretaba los pezones con fuerza" y las "obligaba a chuparle el pene durante toda la noche para que se relajara", se ha detallado el tipo de exámenes ginecológicos a los que debían someterse nada más ser contratadas: pruebas de embarazo y hepatitis, VIH y otras enfermedades de transmisión sexual que poco tenían que ver con las labores del limpieza y fisioterapia para las que (supuestamente) habían sido elegidas.