Casa real

El gesto del rey emérito en el funeral de su cuñada, Irene de Grecia: "Quiso estar presente a través de ese detalle"

El gesto del rey emérito en el funeral de su cuñada, Irene de Grecia. telecinco.es
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Este sábado se celebraba en la catedral ortodoxa de Madrid el funeral público de la princesa Irene de Grecia. Al acto acudía su inseparable hermana, la reina Sofía, en compañía de miembros de la familia real como los reyes, sus dos hijas, y las infantas Cristina y Elena.

Sin embargo, una ausencia se convertía en titular y no es otra que la del rey emérito, cuñado de la fallecida. Pese a que desde su departamento de comunicación se aseguraba que el motivo era de salud, '¡Vaya fama!' adelantaba el motivo real de la ausencia de Juan Carlos:

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"Hay dos motivos por los que Don Juan Carlos no ha asistido al responso de Irene de Grecia, la hermana de su todavía esposa. El oficial es que el médico le habría recomendado no hacer vuelos largos, pero el motivo real es que él quiere dormir en Zarzuela a toda costa, y como le han dicho que no puede dormir en el Palacio pues ha decidido que no va, le ha echado un pulso a Casa Real en toda regla", explicaba Marina Pina.

Ahora sabemos que el emérito, pese a que fue una de las más sonadas ausencias, sí que quiso estar presente de alguna manera en el acto a través de un gesto que para muchos pasó desapercibido.

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'¡Vaya fama!' se ha puesto manos a la obra y, tras visionar las imágenes de la misa, ha descubierto que en la catedral había una corona de flores con el nombre del emérito junto al de la reina Sofía. Se trataba de una corona de flores blancas que ocupaba un lugar destacado en la despedida a Irene de Grecia en la catedral madrileña.

¿Detalle del emérito o de Zarzuela?

Sin embargo, Marina Pina (experta en Casa Real de el diario 'El Mundo') cree que el envío de esta corona no fue iniciativa del emérito y que responde a parte del protocolo que se sigue desde Zarzuela en estos casos:

"Es un mero formalismo de Casa Real, había unas 20 coronas en el templo, era sobrecogedor el olor a flores por la inmensa cantidad de coronas que rodeaban el ataúd de la princesa Irene, había una corona con el nombre de los actuales reyes y también una con el nombre de los eméritos".