Iñaki Urdangarin

Los extractos inéditos del libro de Iñaki Urdangarin: de su "primera cita" con la infanta Cristina al "verdadero problema" en el caso Nóos

Las declaraciones de Iñaki Urdangarin sobre sus memorias, en vídeo. Telecinco / Penguin House
Compartir

Iñaki Urdangarin está de estreno. Este jueves, 12 de febrero, el exmarido de la infanta Cristina saca a la luz sus tan esperadas memorias, 'Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes'. "Debo confesar que la palabra memorias me pesa un poco. Siento que me viene grande", confiesa en las primeras páginas de la biografía, publicada bajo el sello de la editorial Grijalbo.

Desde que se anunció su publicación, el libro se ha convertido en uno de los lanzamientos más comentados del año, rodeado de gran expectación e intriga sobre lo que el exjugador de balonmano ha querido revelar. Ahora, con el texto completo en mano, se confirma que no ha dejado indiferente a nadie.

PUEDE INTERESARTE

Urdangarin se presenta como un "hombre nuevo" marcado por el balonmano, la familia real y la prisión. "Cometí errores. Me equivoqué, y esas decisiones me llevaron a perderlo todo. Fui juzgado, condenado, y pasé más de mil días y mil noches en prisión. No hay forma suave de decirlo. Fue así. Y, aunque duele, es parte de lo que soy", asevera en la obra.

PUEDE INTERESARTE

A lo largo de las 296 páginas, divididas en cinco partes vitales, el exyerno de Juan Carlos I repasa los momentos clave de su vida. Su infancia junto a sus hermanos y sus padres en un pequeño pueblo de Euskadi, su etapa como deportista de élite en la sección de balonmano del FC Barcelona, su matrimonio con la infanta Cristina siendo un miembro más de la familia real española, su "caída a los infiernos" en un módulo aislado de la cárcel de mujeres de Brieva por el caso Nóos, su posterior relación con Ainhoa Armentia y su vida actual.

"Es la primera oportunidad para contar el relato en primera persona", sostiene el exduque de Palma. Gran parte de la autobiografía se centra inevitablemente en los detalles inéditos de su vida 'royal' y de su condena.

Su noviazgo y matrimonio con la infanta Cristina

"Me casé en 1997, con 29 años, en plena edad dorada del Barça. Y tres años más tarde, a los 32, tras alzar la quinta Copa de Europa, supe que el final estaba cerca", adelanta el padre de Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin. Según él, la idea de un "romance olímpico" parecía "escrita por un guionista de Hollywood". A priori, presagiaba ser "una historia bonita", pero "no fue así".

Sobre su "primera cita" con la hermana del rey Felipe, sostiene que la "impresión" que tuvo de ella fue la de una persona "muy bondadosa y cercana" a pesar del "entorno en el que vivía". "Buscaba tener una vida lo más normal posible. Eso se notaba en cómo hablaba de sus amigos, en la naturalidad con la que se desenvolvía, en la consideración que desprendían todas sus observaciones. Me pareció una mujer muy interesante. Culta, inteligente. Con auténtica elegancia interior", revela.

Aunque su matrimonio llegó a su fin, y sabe que "se pondrá en tela de juicio" lo que sentía por su exmujer, Iñaki aclara: "Nosotros sabemos lo que fuimos. Y fuimos todo. Fuimos pareja, fuimos familia, fuimos equipo, fuimos compañeros". Ahora, Cristina de Borbón sigue siendo alguien a quien "quiero, admiro y respeto".

Asimismo, recalca que la infanta es "una de las personas más empáticas y leales que he conocido, y los míos enseguida supieron verlo". A día de hoy, y aunque su relación sentimental está rota, su vínculo con los Urdangarin sigue intacto, "especialmente con mis hermanas", indica.

Caso Nóos y reacción de la familia real española

En el año 2003, Urdangarin decidió romper con su pasado, dejar Esedos y fundar Nóos Consultoría Estratégica, el "germen de lo que, con el tiempo, se convertiría en el Instituto Nóos", pero que, en sus propias palabras, "nació como una herramienta de posicionamiento empresarial, sin ninguna ambición política, dirigida por completo al ámbito de la empresa privada". Ya se sabe cómo acabó la historia y, "sin buscarlo, casi sin quererlo", se adentró en un camino que "no tendría vuelta atrás", añade.

El "verdadero problema", según el excuñado de Felipe VI, es que aquella "bonanza económica" empezó a generar en él "unas necesidades y aspiraciones que hoy, con la distancia, me cuesta reconocer como mías. Pero lo fueron, y tengo que reconocerlo con honestidad, nadie me las impuso".

Su "nivel de ambición" llegó al límite sin darse cuenta. Y se dejó "llevar". "Tenía las herramientas para haberlo evitado, y no lo hice", recalca.

El escándalo no tardó en llegar a su puerta, a Zarzuela y a los medios de comunicación. De acuerdo a sus palabras, la reacción de la Casa Real fue clara: "Mira, Iñaki, creemos que es mejor que te divorcies de doña Cristina". Fue la infanta la primera en reaccionar. "¡¿Pero tú te estás oyendo?! ¡¿Tú sabes lo que estás diciendo?! Iñaki no ha hecho nada malo. ¡Nada! ¡Y ni siquiera está imputado! Pero vosotros os ponéis nerviosos enseguida por la prensa y, en lugar de contestar con pruebas y argumentos, de defendernos, venís aquí, ¡a pedir la cabeza de mi marido!", habría espetado.

Ante la negativa, el exdeportista olímpico narra que el entonces príncipe Felipe, "mi cuñado y mi amigo, o eso había creído yo", le pidió "considerar la situación". "Es lo mejor para todos. Creo que te vas a defender mejor solo. La Casa no puede hacer nada por ti ahora. Es mejor que te apartes. Piensa que en ciertos círculos no te beneficia estar relacionado con la Corona. Y, por otro lado, hay que proteger a la institución", habría manifestado el actual soberano.

A Iñaki, esas palabras "me mataron", porque, a partir de ese momento, "yo ya no era nadie". Y tuvo que aceptar "la dolorosa verdad", "que jamás pertenecí a ese círculo familiar del todo, me sentí abandonado".

Admite que contó con el "cariño y el apoyo emocional" de algunos miembros de la familia real, entre otros, de la reina emérita Sofía y la infanta Elena.

La cárcel

En 2017, Iñaki Urdangarin fue declarado culpable de malversación, prevaricación, fraude a la administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias. El Tribunal Supremo ratificó una pena de cinco años y diez meses de prisión, rebajando ligeramente la condena inicial de seis años y tres meses que había impuesto la Audiencia Provincial de Palma. "Quiero decirlo con total claridad: no fue una sentencia justa", expone en 'Todo lo vivido'.

Lo primero que sintió el día de su ingreso en prisión fue "pánico". "Pánico puro. Paralizante. Una sensación casi física, un gancho helado clavado en el estómago, que me dejaba sin aire".

Estuvo recluido en solitario en la cárcel de mujeres de Brieva sin contacto con otras reclusas y con escasa interacción, hasta enero de 2021. "Se me aplicó un doble castigo. La privación de libertad. Y la soledad. La soledad más absoluta. Y esa soledad, en los primeros tiempos, me rompió. Era como otra prisión dentro de la prisión. Un páramo interminable de horas y más horas por delante, conmigo mismo, sin casi comunicación con nadie, salvo los funcionarios que entraban y salían del módulo", declara.

Durante esos casi 1.000 días en prisión, le visitó su entorno más cercano, construyó "pequeñas rutinas" y, poco a poco, consiguió mentalizarse y centrarse en un objetivo: las "ganas de mejorar". Su medicina fue el deporte. "La clave era llegar a la noche cansado y agotado físicamente para no ser devorado por la angustia", escribe.

Su otra 'cura' fue el curso de "bienestar emocional" en el que se sumergió tras habérselo recomendado algunos funcionarios. "No podía seguir hundiéndome en aquel cúmulo de emociones que me estaban desbordando. Tenía que hacer algo con ellas. Aprender a entenderlas. A gestionarlas", enuncia. De ahí surgió la necesidad de leer libros y a autores que le "acompañaron en las horas más oscuras, me hablaron al corazón, fueron mis faros, mis guías y lo siguen siendo".

Gracias a esos componentes, dice que comprendió que "no podía elegir lo que me ocurría", pero sí podía elegir "quién era yo dentro de lo que me ocurría". "Que no podía elegir cuándo salir de aquella celda, pero sí cómo salir de ella".