La discreta vida y trayectoria de Paloma Porcel, hija de la actriz Marisa Porcel, señalada por okupar un chalet
De acuerdo al nuevo propietario, Porcel y su pareja se niegan a abandonar la residencia y le habrían solicitado 300.000 euros para irse
La hija de la actriz Marisa Porcel, señalada por okupar el antiguo chalet de su madre: exige al nuevo dueño 300.000 euros para irse
El nombre de Paloma Porcel llevaba años discretamente vinculado al mundo del entretenimiento. Sin embargo, en los últimos días, la hija de la actriz Marisa Porcel ha saltado al primer plano mediático por una polémica que poco tiene que ver con la interpretación. Se trata de la disputa legal por el antiguo chalet familiar en Las Rozas y la reclamación de 300.000 euros al actual propietario para abandonarlo.
El nuevo dueño ha indicado que ha activado todos los mecanismos legales disponibles para recuperar la vivienda, por la cual pagó 700.000 euros después de que la misma fuera embargada y posteriormente subastada por la Agencia Tributaria. Cabe destacar que, tal y como ha trascendido, la actriz de 'Escenas de matrimonio' dejó una deuda a su hija tras su fallecimiento y Paloma no pudo hacerla frente.
De acuerdo al propietario, Paloma Porcel y su pareja se niegan a abandonar la residencia y le habrían solicitado 300.000 euros para irse. Este escándalo ha suscitado el interés por conocer quién es realmente la hija de la recordada actriz Marisa Porcel.
Sobre Paloma Porcel
Paloma, cuyo nombre es Asunción Porcel Montijano, es hija de uno de los rostros más populares de la televisión española, especialmente recordada por su papel de Pepa en 'Escenas de matrimonio', además de una extensa carrera en teatro y cine.
Haber crecido entre bambalinas marcó inevitablemente su vocación. No optó, sin embargo, por una carrera mediática al uso, sino por un camino más técnico y menos visible: el doblaje.
Su voz es una de las más reconocibles, aunque no siempre identificadas, del panorama audiovisual español. Durante años, ha sido la voz habitual en castellano de Sarah Jessica Parker, especialmente en su icónico papel de Carrie Bradshaw en 'Sexo en Nueva York' y su secuela 'And Just Like That…'. También ha puesto voz a rostros conocidos como Patricia Arquette, January Jones, Kim Kardashian o Caterina Scorsone.
Tal y como aseveró en 2022 a 'Magas' de 'El Español', no le gusta "la etiqueta de actriz de doblaje". "Yo no soy una actriz de doblaje, como tampoco soy una dobladora, soy actriz; punto. Para mí, el doblaje es una faceta más de la interpretación", manifestó.
Además, ha realizado apariciones puntuales como actriz en televisión, en series como 'La que se avecina', 'Amar es para siempre', 'Cuéntame lo que pasó' o 'Besos al aire', entre otras.
En el plano personal, Paloma ha mantenido una vida discreta. Se sabe que mantiene una relación estable con su pareja, quien también se ha visto implicada en la actual polémica por la vivienda familiar, pero nunca ha expuesto su intimidad en medios ni redes sociales de manera habitual.
La muerte de Marisa Porcel, en agosto de 2018, supuso un golpe personal y mediático. La actriz falleció en Madrid a los 74 años. El funeral se celebró en un ambiente relativamente íntimo. Tras aquel momento, Paloma optó por el silencio público y continuó centrada en su trabajo.
La polémica con la vivienda
El conflicto radica en la situación económica que atravesaba la familia en los últimos años de vida de Marisa Porcel. La sociedad patrimonial vinculada al chalet familiar acumulaba una importante deuda con Hacienda, que superaba el millón de euros. Como consecuencia, la Agencia Tributaria embargó la propiedad y la sacó a subasta para saldar parte de las obligaciones fiscales pendientes.
El inmueble, ubicado en la urbanización Club de Golf de Las Rozas, fue adquirido por un particular por alrededor de 700.000 euros en 2024. Sin embargo, el nuevo propietario no ha podido disponer de la vivienda, ya que Paloma y su pareja continúan residiendo en ella.
Según la versión del comprador, ella habría solicitado 300.000 euros a cambio de abandonar el chalet de forma voluntaria, una cifra que él considera desproporcionada, tal y como ha narrado a 'El Mundo'.
Por su parte, el entorno legal de Paloma sostiene que existen contratos y circunstancias jurídicas que amparan su permanencia en la vivienda mientras se resuelve el litigio por la vía civil. No consta que exista una causa penal abierta, y el caso continúa dirimiéndose en los tribunales.