El cadáver del legendario actor estadounidense fue hallado el 26 de febrero de 2025 junto al de su esposa, Betsy Arakawa, en su domicilio
La muerte de Gene Hackman, un año después: de lo que ha pasado con la millonaria herencia al misterio que rodea a su familia
La imagen resulta difícil de imaginar tratándose de una de las mayores leyendas de Hollywood. Gene Hackman, dos veces ganador del Oscar y protagonista de algunas de las películas más influyentes del cine estadounidense, descansa en una tumba sin lápida, sin flores y prácticamente sin señales de homenaje.

Un año después de su muerte, los restos mortales del actor siguen bajo un árbol, mientras sus hijos continúan enfrascados en una disputa legal por su testamento y su millonaria fortuna.
Según ha revelado el 'Daily Mail', el actor y su esposa, Betsy Arakawa, fueron enterrados en el cementerio Rivera Memorial Gardens de Santa Fe, en Nuevo México, en una parcela sin placa ni identificación a la vista. El único elemento que marca el lugar es una simple concha colocada junto a un árbol, sin coronas, sin tarjetas y sin rastro de visitas en los últimos meses.
No existe lápida, ni inscripción, ni elementos que indiquen que allí está enterrada una estrella de Hollywood. Tampoco se han observado flores ni recuerdos dejados por admiradores.
Este detalle ha generado todo tipo de comentarios en la prensa estadounidense, especialmente por el contraste entre la fama mundial del actor y la austeridad casi anónima de su sepultura.
La escena, que ha compartido el tabloide británico, ha llamado especialmente la atención teniendo en cuenta la figura de Hackman, considerado uno de los actores más respetados de su generación por trabajos como 'The French Connection', 'Unforgiven' o 'Superman'. Sobre todo teniendo en cuenta también cómo fue su fallecimiento, que ha estado marcado por la polémica, la discreción familiar y la disputa de sus hijos por el testamento que sigue sin resolverse.
El fallecimiento que conmocionó Hollywood
La muerte del actor en febrero de 2025 paralizó la industria del cine. Hackman tenía 95 años y llevaba retirado desde 2004, viviendo una vida tranquila lejos de los focos junto a su esposa, pianista clásica, con quien se había casado en 1991.
Las circunstancias de su deceso añadieron aún más dramatismo al caso. Betsy Arakawa murió primero, el 11 de febrero de 2025, a causa de un síndrome pulmonar por hantavirus, una enfermedad poco común asociada a la exposición a roedores. Hackman falleció aproximadamente una semana después por una enfermedad cardiovascular agravada por el alzhéimer que padecía.
Sus cuerpos fueron encontrados el 26 de febrero del año pasado en diferentes habitaciones de su casa, lo que dio pie a una investigación exhaustiva que copó todo tipo de titulares, teniendo en cuenta el deplorable estado de la vivienda. El cuerpo de Arakawa presentaba signos de "descomposición" y "momificación" en las manos y los pies, y los restos de Hackman "mostraban signos evidentes de muerte, similares y coherentes" con los de su cónyuge, aseveraron las autoridades entonces.

La residencia, además, estaba infestada de ratas, con nidos en varias estructuras de la propiedad, llena de pastillas, sin comida en el frigorífico y con excrementos de perro en el suelo. No contaban con servicio doméstico y llevaban una vida muy reservada, evitando el contacto con vecinos.
Aunque al final las autoridades descartaron la intervención de terceros, el hecho de que ambos murieran con pocos días de diferencia y no fueran encontrados de inmediato contribuyó a la sensación de tragedia que rodeó el caso.
Dos meses después de su muerte, el entierro se celebró de forma privada en abril de 2025, organizado por los hijos del actor.
La herencia de 80 millones
Mientras la tumba parece estar olvidada, la otra gran historia que rodea la muerte de Hackman se desarrolla en los tribunales.
El actor dejó un patrimonio estimado en unos 80 millones de dólares. Sin embargo, su testamento, redactado en 2005, establecía que toda su fortuna pasaría a su esposa, sin incluir a los tres hijos de su primer matrimonio: Christopher, Elizabeth y Leslie.

La situación se complicó cuando se confirmó que Arakawa había fallecido antes que Hackman. Según las cláusulas legales, si ambos morían en un periodo corto, el destino del dinero quedaba en una especie de limbo, ya que tampoco había beneficiarios designados tras la muerte de la esposa.
Esto ha abierto la puerta a que los hijos del actor intenten reclamar la herencia como herederos directos, a pesar de no haber sido incluidos. De hecho, han solicitado formalmente participar en el proceso sucesorio para defender sus derechos sobre el patrimonio.
En ausencia de beneficiarios claros, la ley podría acabar reconociendo a los descendientes como herederos legítimos, aunque el proceso podría prolongarse durante años.

