El soberano ha aprovechado la Semana Santa para liberarse la agenda y desplazarse a la isla, un viaje relámpago que ha dejado varias anécdotas
Los apoyos de la reina Sofía tras la muerte de sus hermanos y de una de sus íntimas amigas: de los 'royals' a los más discretos
La Semana Santa ha dejado una imagen inesperada de la familia real española. Lejos de los actos institucionales habituales y aprovechando unos días sin agenda oficial, el rey Felipe ha protagonizado una escapada a Mallorca que ha sorprendido tanto por su carácter privado como por el contexto familiar en el que se ha producido.
Según ha desvelado el diario 'Última Hora' y han recogido diferentes medios, Felipe VI fue visto este pasado martes, 31 de abril, en la zona del Portitxol, uno de los enclaves más conocidos del litoral palmesano, donde compartió mesa con su círculo de amigos más íntimo, alejándose así de la formalidad institucional.
El encuentro tuvo lugar en un restaurante de la zona, Mía by Guillermo Cabot, donde el grupo disfrutó de una paella como plato principal, ante la presencia del habitual dispositivo discreto de seguridad que acompaña al soberano.

Junto a Jaime Anglada
Entre los asistentes se encontraba el cantante mallorquín Jaime Anglada, amigo personal del rey desde hace años.
Su presencia no ha pasado desapercibida debido al grave accidente de tráfico que sufrió el pasado verano cuando fue arrollado por un coche mientras circulaba en moto, un suceso que le obligó a pasar por la UCI y someterse a varias operaciones antes de iniciar una lenta recuperación.
La amistad entre ambos se remonta a años atrás y está muy vinculada a su afición común por el mar y la vela, así como a los veranos que Felipe VI pasa tradicionalmente en Mallorca, donde no es extraño verle asistir a conciertos del artista o coincidir con él en actos náuticos.
Desde el restaurante, el rey puso rumbo hacia el aeropuerto de Son Sant Joan, abandonando así Mallorca.
La presencia en la isla de la reina Sofía junto a las infantas Elena y Cristina
La escapada del monarca también coincide con la presencia en la isla de su madre, la reina Sofía, de sus hermanas las infantas Elena y Cristina, y de dos de sus sobrinas, Victoria de Marichalar e Irene Urdangarin, que se encuentran estos días en Mallorca siguiendo una tradición muy ligada a estas fechas.
La emérita mantiene desde hace décadas la costumbre de pasar parte de la Semana Santa en Palma, donde suele asistir a actos culturales y religiosos. Esta vez, además, lo ha hecho acompañada por sus hijas, en una estampa familiar insólita en los últimos años, ya que las infantas apenas habían vuelto a pisar la isla.

Aunque la visita de Felipe VI ha sido breve, el viaje también le ha permitido coincidir con ellas antes de que continúen sus planes previstos para estas fechas.
De hecho, es la primera vez que los tres hijos de Juan Carlos I y Sofía se reúnen en la isla desde que Felipe asumió el trono en 2014. El citado medio sostiene que el monarca, antes de la comida con amigos, se reunió con ellas en el Palacio de Marivent.
Cabe recordar que, en julio de 2023, la reina Sofía intentó organizar un cónclave familiar en Marivent que incluyera a todos sus hijos y nietos, pero finalmente las infantas lo cancelaron a última hora. La última vez que los tres hermanos estuvieron juntos en Mallorca fue en el verano de 2011, hace ya casi 15 años.

Sin actos oficiales en Semana Santa
Su aparición, sin la reina Letizia, se produce en una semana en la que la Casa Real no ha difundido su tradicional agenda institucional, algo habitual durante estos días festivos en los que Sus Majestades suelen reducir su actividad pública para centrarse en sus compromisos privados o familiares.
Por ello, esta pausa oficial ha permitido al jefe del Estado abandonar el Palacio de la Zarzuela sin actos programados y viajar a la isla sin ser anunciado previamente.

