El salón de la nueva casa de Rodri Fuertes y Marta Castro: de estilo neutro y acogedor y con salida al jardín
Rodri Fuertes y Marta Castro ya han colocado plantas, espejos y recuerdos que dan vida al nuevo espacio
Marta Castro y Rodri Fuertes aclaran el motivo por el que han recurrido a un tratamiento de fertilidad para ser padres
Hay momentos en la vida que llegan cargados de vértigo y emoción a partes iguales. Sin duda, el que están viviendo Rodri Fuertes y Marta Castro es uno de ellos. A principios del mes de marzo, y a tan solo unas semanas de convertirse en padres de una niña, el primer hijo en común de la pareja y el segundo para la influencer, han dado el paso de mudarse a su nueva casa.
La pareja de influencers todavía no han mostrado demasiados detalles del interior, sí han dejado entrever algunas pinceladas que ya despiertan curiosidad, especialmente su salón, el corazón de cualquier hogar. Un espacio luminoso, agradable y lleno de posibilidades.
De estilo neutro y acogedor, combina suelos grises y paredes blancas con muebles en tonos claros. Integra salón y comedor en un espacio abierto, con sofá amplio, mesas de centro redondas y una mesa de comedor con sillas tapizadas. Incluye estanterías de obra y una escalera de madera que aporta calidez. Decorado con plantas, espejos y detalles personales, es un espacio funcional, moderno y en evolución, pensado para la vida familiar.
Una casa con más espacio para crecer
Rodri Fuertes y Marta Castro se mudaban a principios del mes de marzo, un cambio de vivienda que refleja una evolución natural en la vida de la pareja. Han apostado por una casa con jardín y varias plantas. Un entorno mucho más amplio, más versátil y, sobre todo, más pensado para la llegada de su hija.
El salón de la pareja de influencers ocupa un lugar privilegiado. Se encuentra en la planta baja y se abre al exterior gracias a grandes ventanales que dejan pasar la luz natural durante todo el día. Esa conexión con el jardín no solo aporta luminosidad, sino también una sensación de continuidad entre interior y exterior que resulta especialmente atractiva.
Fue precisamente el mismo día de la mudanza cuando la pareja compartió la primera imagen del salón. Una instantánea que, aunque aún muestra un espacio en proceso, deja ver la esencia de lo que será. “Ya estamos instalados por fin, nueva casa, nueva etapa y mucho más felices si cabe”, pusieron junto al entrañable video. Un sillón chaise longue blanco, una cómoda de madera y una planta como toque natural bastan para intuir el estilo del salón: minimalista, cálido y funcional.
Un salón luminoso y sereno
Si hay algo que define el nuevo salón de Marta Castro y Rodri Fuertes es la luz. Los grandes ventanales no solo iluminan el espacio, sino que lo transforman. La luz natural se convierte en un elemento decorativo más, potenciando los tonos neutros y creando una atmósfera tranquila y acogedora.
El suelo en tonos grises aporta modernidad y equilibrio, mientras que las paredes blancas aumentan la sensación de amplitud. Una combinación que nunca falla y que sirve como base perfecta para cualquier estilo decorativo. Las estanterías de obra, integradas en la arquitectura, añaden carácter sin recargar el ambiente. Son prácticas, pero también estéticas, ideales para colocar libros, objetos decorativos o recuerdos personales.
Otro de los elementos que destaca es la escalera de madera que conecta con la planta superior. Más allá de su función, introduce un contraste cálido frente a la paleta neutra del salón, aportando textura y personalidad.
Muebles heredados y nuevos detalles
De momento, la pareja ha optado por reutilizar gran parte del mobiliario de su anterior vivienda. Una decisión práctica, pero también coherente con ese proceso de transición que están viviendo. El sofá, de varias plazas y en tonos claros, se convierte en el eje central del salón. Un lugar pensado no solo para descansar, sino también para compartir momentos en familia.
El salón integra el comedor en un mismo espacio abierto, algo muy en línea con las tendencias actuales. La mesa redonda aporta dinamismo y favorece la interacción, mientras que las sillas tapizadas en borrego añaden un toque de confort. Las mesas de centro, dos piezas redondas, refuerzan esa idea de fluidez en el espacio. No hay líneas rígidas, sino formas suaves que invitan a la calma.
Poco a poco, empiezan a aparecer los primeros detalles decorativos: fotografías, lámparas, jarrones con plantas y espejos. Elementos que, aunque discretos, tienen un gran impacto emocional, pues son los que convierten una casa en un hogar. Las plantas, en particular, juegan un papel clave. Aportan vida, frescura y una conexión con la naturaleza que encaja perfectamente con el entorno exterior. Y como detalle contemporáneo, no falta un robot aspirador que ayuda a mantener el espacio impecable. Un pequeño guiño a la vida moderna donde la funcionalidad y la estética van de la mano.
