Este viernes, 12 de junio, el actor alcanza una nueva década en una de las etapas más estables de su vida
Gerard Oms, el acting coach que ha llevado a Mario Casas a lo más alto: "Me deconstruyó como actor"
Mario Casas está de celebración. Este viernes, 12 de junio, el actor alcanza una cifra clave: cumple 40 años. Y lo hace en uno de los momentos más estables de su vida, alejado de los excesos, con una nueva filosofía personal y en medio de varios proyectos profesionales.
Sin embargo, el gallego, convertido desde hace más de una década en uno de los rostros más populares del cine español, llega a esta nueva etapa tras atravesar una crisis "casi existencial" que él mismo ha descrito como un antes y un después en su día a día.
De ahí que, ahora, con recién estrenadas cuatro décadas de vida, afronte un buen momento vital y no le tenga miedo a soplar una vela más.

Cambio radical de vida antes de los 40 años
Casas pasó parte de su infancia entre Galicia y Cataluña para después instalarse con su familia en Madrid.
Antes de convertirse en actor, encadenó diversos trabajos para ayudar en casa: fue aprendiz de ebanista junto a su padre, trabajó en una fábrica, repartió publicidad y llegó a ejercer como operador mientras estudiaba interpretación.

Su salto a la fama llegó con 'Los hombres de Paco' y fenómenos televisivos como 'El Barco'. Sin embargo, fue su papel de Hache en 'Tres metros sobre el cielo' el que lo convirtió en un auténtico ídolo de masas. Esa interpretación, que le catapultó al estrellato y le valió de una popularidad fulgurante, también tuvo un lado oscuro: le encasilló durante muchos años como el 'rostro bonito' del sector en España.
Tal y como reconoció el pasado mes de marzo en 'El Mundo', durante años cargó con ese peso tan masivo como difícil de gestionar. "Aquello me hizo querer demostrar, tal vez de más, que valía y me permitió llegar a donde estoy hoy. Sin esas críticas y esos prejuicios, igual me habría acomodado a hacer siempre cosas tipo 'Tres metros sobre el cielo' o 'Palmeras en la nieve'", aseveraba.
Todo ello, en vez de hundirle y anclarle al ámbito del romance, le hizo salir de su zona de confort y probar papeles que jamás hubiera imaginado. Algunos como interpretar a un preso en un campo de concentración nazi en 'El fotógrado de Mauthausen', a un antihéore en 'Muy lejos' o a un espía del CNI en 'Zeta', su último filme.

Pero si hay una decisión que ha cambiado por completo su vida es la que tomó el año pasado: renunciar al tabaco y la fiesta. "Cuando estaba rodando 'Muy lejos' viví una crisis casi existencial y di un cambio radical a mi vida, que viró hacia un nuevo lugar que tenía que ver con lo que de verdad quería y buscaba, con quién soy en realidad. Dejé de fumar, dejé de salir, me convertí en un tipo sano… Fue una catarsis", confesó al citado medio.
Desde entonces, el también director de cine, responsable de 'Mi soledad tiene alas', se encuentra en un "muy buen momento vital". "Me conozco mejor mental, física y laboralmente, pero a la vez me siento aún joven", añadió. Lejos de temer el cambio de década, Mario lo abraza. Porque deja atrás inseguridades, miedos y malos hábitos. "Estoy feliz de seguir cumpliendo edad sano, y eso es lo más importante al final del día", espetaba por otro lado a 'GQ'.
Sobre la madurez que ha experimentado, indicó a 'Men's Health: "No sé si se me adelantó la crisis de los 40 o qué fue, pero de repente estaba en otro lugar (...). Te diré que físicamente también me veo mejor ahora. Llevo haciendo deporte toda la vida y el cuerpo lo agradece cuando llegas a esta edad. El músculo tiene memoria".
Su familia y Melyssa Pinto
En todo este tiempo, lo que ha permanecido inalterable ha sido su familia. Su madre, Heidi Sierra, su padre, Ramón Casas, y sus hermanos, entre ellos el también actor Óscar Casas, forman parte de su círculo más íntimo y son las personas con las que mantiene una relación más estrecha.
La familia Casas es una de las más unidas del panorama mediático español y no es raro verrles compartiendo viajes, fiestas e incluso proyectos. Y desde hace más de un año, alguien más ha pasado a formar parte del núcleo duro de Mario: Melyssa Pìnto, su pareja.
Los rumores comenzaron a principios de 2025, cuando ambos fueron vistos juntos durante un viaje a las islas Canarias.
Tras meses de mantener su relación en privado, confirmaron su noviazgo y ya se han dejado ver juntos en eventos y de vacaciones.

Su refugio
Aunque siempre ha mantenido una gran discreción respecto a su vida privada, la estabilidad económica y emocional que ha conseguido Mario Casas le ha permitido residir fuera del centro de Madrid pese a que es la ciudad donde desarrolla gran parte de su actividad profesional y donde también vive gran parte de su entorno.
En concreto, su vivienda habitual está ubicada en la sierra, en la exclusiva urbanización de Los Peñascales en Torrelodones. Ahí desconecta, disfruta de su tiempo libre, continúa su rutina y da más libertad a sus animales. Ya se ha convertido en su refugio perfecto.
Aun así, sigue manteniendo un fuerte vínculo emocional con Galicia, tierra de la que presume siempre que tiene ocasión y a la que regresa con frecuencia.
Sus próximos proyectos
A nivel profesional, Casas sigue siendo uno de los actores más solicitados del cine español. Tras ganar el Premio Goya al Mejor Actor Protagonista por 'No matarás', su carrera ha evolucionado hacia personajes más complejos y maduros.

Tras el estreno de 'Zeta' el pasado mes de marzo, a finales de abril empezó el rodaje de su nueva cinta como director y actor, 'A puño descubierto', en el que comparte el papel protagonista con su hermano Óscar.
El largometraje, centrado en el mundo de las pelenas clandestinas, se estrenará en los cines en 2027 y se trata de su segunda cinta como director.

