Sandra Férriz se desahoga sobre la admisión en el colegio de su hijo: "Si eres madre entenderás"

La exconcursante de 'La isla de las tentaciones' ha compartido en sus redes el estrés que le ha generado el proceso de admisión en el colegio de su hijo
Sandra Férriz y Darío Sellés comunican un dura noticia familiar: "Lo ha parado todo por dentro"
Sandra Férriz ha compartido en sus redes un desahogo que muchas madres van a entender. La exconcursante de 'La isla de las tentaciones', que habló hace apenas unas semanas de su batalla contra el lipedema, ha vuelto a mostrarse sin filtros con sus seguidoras para hablar de uno de los procesos más estresantes de la maternidad: la admisión en los colegios.
Su hijo Noah cumplirá tres años este septiembre, la edad en la que en España los niños se incorporan por primera vez al colegio. Para Sandra es la primera vez que tiene que navegar un proceso que muchas familias conocen bien: elegir centros, ordenarlos por preferencia y esperar a que el sistema asigne la plaza disponible.
Un trámite que, sobre el papel, parece sencillo, pero que genera más angustia de lo que parece. Los plazos, los baremos, los criterios de asignación... todo forma parte de algo que pocas familias anticipan como tan complicado hasta que les toca vivirlo.

La influencer lleva tiempo compartiendo junto a Darío Sellés cada etapa de la crianza de sus dos hijos, y este momento no iba a ser diferente. A través de sus redes ha preguntado a sus seguidoras cómo están llevando ellas el tema de la admisión en los colegios, reconociendo que ella lo está pasando fatal. Es una de esas preguntas que sabe que va a resonar entre las madres que la siguen, porque el proceso es igual de estresante para casi todo el mundo.
No es ningún secreto que este trámite estrena a cualquier familia con más nervios de los previstos. Sandra lo ha vivido en primera persona y no ha dudado en contarlo con total honestidad.
Pusieron varios centros por orden de preferencia, como hace la mayoría de las familias, con la esperanza de conseguir alguna de las primeras opciones. Pero el sistema de asignación tiene sus propias reglas, y el resultado no siempre coincide con lo que uno tenía en mente.
El desenlace lo ha contado con esa mezcla de alivio y resignación que solo entienden quienes han pasado por lo mismo. Su hijo tiene plaza, sí, pero en el último de los centros que habían listado. "Al menos tiene plaza, pero entró en la última opción de todas las que pusimos", escribía. Un final agridulce que, como ella misma reconoce, no ha sido nada fácil de asumir, pero que al menos deja claro que el pequeño Noah tiene su sitio garantizado para septiembre.

