Primera foto de la princesa Mette-Marit de Noruega tras su trasplante de pulmón: en casa, junto al príncipe Haakon y sin respirador
A principios de junio, la princesa heredera de Noruega se sometía a una delicada operación debido a la fibrosis pulmonar que padece. Desde entonces, se desconocía su situación
El refugio de Mette-Marit tras el trasplante de pulmón: así es la residencia donde la princesa de Noruega afrontará su nueva vida
Después de semanas de incertidumbre y de un complicado proceso médico que mantuvo en vilo a Noruega, la princesa heredera Mette-Marit ha reaparecido. La Casa Real noruega ha compartido en sus redes sociales la primera fotografía de la esposa del príncipe Haakon desde que se sometió a un trasplante de pulmón a principios del pasado mes de junio.
La publicación coincide con una noche histórica para el deporte noruego. Mette-Marit y Haakon siguieron desde el Palacio Real el encuentro del Mundial de fútbol en el que Noruega dio la sorpresa al imponerse por 2-1 a Brasil gracias a un brillante doblete de Erling Haaland, un resultado que clasificó a la selección nórdica para los cuartos de final del campeonato.
"¡Ayer fue una noche histórica! ¡Toda la familia lo siguió con gran emoción! La pareja real desde Mågerø, la pareja del príncipe heredero desde el Palacio, y la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus en el estadio de EE. UU. ¡Enhorabuena a la selección nacional, al equipo técnico y a Noruega por este fantástico logro!", escribe la Casa Real.
Los detalles de su reaparición
En las fotografías difundidas por Palacio, se puede ver a la princesa sentada junto a su marido, ambos con bufandas de la selección noruega y compartiendo la emoción del encuentro desde una de las estancias del palacio. Haakon, además, aparece rodeando con el brazo a su esposa. Una imagen que ya ha sido interpretada como un mensaje de tranquilidad tras estas semanas tan difíciles para la familia.
Pero si hay un detalle que ha llamado especialmente la atención es el aspecto físico que muestra Mette-Marit. La princesa aparece sonriente, relajada y, sobre todo, sin la mascarilla de oxígeno ni el respirador portátil que la habían acompañado durante sus últimas apariciones públicas antes del trasplante.
Durante los meses previos a la intervención era habitual verla utilizando asistencia respiratoria debido al deterioro provocado por la fibrosis pulmonar que padece desde 2018, algo que reflejaba el delicado momento de salud que atravesaba.
Aunque la Casa Real no ha ofrecido detalles sobre el estado de su recuperación ni ha confirmado oficialmente si ya ha recibido el alta definitiva, la difusión de estas instantáneas supone el primer gran gesto público desde la operación y transmite un evidente mensaje de confianza sobre su evolución.
El trasplante ante la enfermedad de Mette-Marit
La recuperación de Mette-Marit llega después de uno de los momentos más complicados de su vida. El pasado 5 de junio, la Casa Real anunció que la princesa heredera había sido incluida en la lista nacional de espera para recibir un trasplante de pulmón debido al grave empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada hace ocho años.
Los médicos encargados de su caso explicaron entonces que la enfermedad había progresado de forma significativa durante el último año, reduciendo su capacidad respiratoria y obligándola a cancelar numerosos compromisos oficiales. El propio palacio reconocía que su agenda sería cada vez más limitada a medida que avanzara la enfermedad.
La intervención se realizó con éxito en el Hospital Nacional Rikshospitalet de Oslo escasos días después. Tras la operación, el equipo médico confirmó que el trasplante había transcurrido favorablemente y que la princesa iniciaba un largo proceso de recuperación bajo supervisión médica.
Como es habitual en este tipo de procedimientos, la fecha exacta de la cirugía no se hizo pública para preservar el anonimato del donante y garantizar la privacidad del proceso.
La enfermedad
Mette-Marit anunció públicamente en 2018 que padecía fibrosis pulmonar, una enfermedad crónica que provoca la cicatrización progresiva del tejido pulmonar y dificulta cada vez más la respiración. Desde entonces, la princesa afrontó la dolencia con total transparencia, adaptando poco a poco su actividad institucional a sus limitaciones físicas.
Sin embargo, durante los últimos meses el deterioro se hizo mucho más evidente. Las imágenes de la heredera utilizando oxígeno suplementario en actos oficiales reflejaban que la enfermedad había alcanzado una fase delicada, hasta el punto de que el trasplante se convirtió en la única alternativa para mejorar su calidad de vida y aumentar sus expectativas de supervivencia.
La noticia de que Mette-Marit necesitaba un nuevo pulmón generó un gran impacto en Noruega y provocó un incremento en las inscripciones como donantes de órganos, un gesto de solidaridad que fue destacado por los medios del país.
Aunque todavía queda un largo camino de recuperación por delante, la fotografía publicada ahora por la Casa Real tiene un gran valor simbólico. No solo supone el regreso público de Mette-Marit tras una de las operaciones más importantes de su vida, sino que muestra a una princesa sonriente, acompañada por Haakon y disfrutando de una noche de celebración nacional, dejando atrás, al menos por el momento, la imagen del respirador que había acompañado sus últimos meses.
La instantánea representa, además, una inyección de optimismo para los noruegos, que celebran al mismo tiempo el histórico triunfo de su selección y el esperanzador avance en la recuperación de quien está llamada a convertirse algún día en reina consorte de Noruega.