Incredulidad en el Mundial por la retirada de la roja a Folarin Balogun, jugador de EEUU: de la supuesta llamada de Trump a Infantino al ataque de la UEFA a la FIFA

“Gracias FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia”, ha dicho Donald Trump tras la decisión, que la UEFA califica de "incomprensible e injustificable"
"Si un presidente de Estados Unidos interviene con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la pregunta es inevitable: ¿Hacia dónde vas, FIFA?", ha criticado Joseph Blatter
El Mundial 2026 se ha visto repentinamente envuelto en una nueva y considerable polémica que pone a la FIFA de Gianni Infantino en el epicentro de las críticas y a Falorin Balogun, jugador de la selección estadounidense, como detonante de una situación que no deja de generar estupor e "incredulidad", como ha denunciado incluso la UEFA con un demoledor comunicado.
Concretamente, todo tiene su origen en una acción que se produjo en el partido disputado el pasado jueves 2 de julio entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina, cuando el colegiado del encuentro sacó una tarjeta roja a Balogun en el minuto 64 de partido, –y con su selección ganando 1-0 en ese momento–, por una durísima entrada sobre Tarik Muharemović, al que clavó los tacos por detrás en su pie derecho. Tras revisarlo en el VAR, el árbitro no dudó en sacar la roja directa al estadounidense, pero ahora todo ha dado un giro fuera de los terrenos de juego después de que la FIFA, intercediendo, haya decretado que le sea retirada la tarjeta, algo que no ha dejado de alimentar las sospechas y todo tipo de teorías al trascender que, al parecer, el presidente de la institución, Gianni Infantino, habría tenido una conversación telefónica con Donald Trump tras lo ocurrido en el Estadio Bahía de San Francisco en Santa Claro, Estados Unidos, que precisamente ejerce como uno de los países anfitriones de este Mundial.
La decisión de la FIFA, las críticas a Infantino y la supuesta llamada de Trump
Fue el prestigioso The New York Times el que llegó a publicar que Donald Trump telefoneó a Infantino para que revisara la suspensión de su jugador. Y ahora, en una noticia que ha adelantado primero ‘The Athletic’ y que ha confirmado la FIFA después a través de un comunicado, lo que se ha anunciado es la retirada de la roja al jugador, algo que no ha hecho sino desatar la controversia y la indignación.
La decisión de la FIFA es inédita en el torneo y de mucha polémica. Entre otras porque la acción de Falorin Balogun no deja lugar a la duda en cuanto a la peligrosidad para el jugador rival, aunque abre un marco interpretativo sobre la intencionalidad de la misma, respeto a la posición del jugador estadounidense y su mirada, algo a lo que atiende el organismo futbolístico para argumentar la orden de retirarle la tarjeta.
Al respecto, la decisión arbitral tras consultar el VAR dio lugar al debate, con las distintas aficiones divididas entre quienes veían una roja clara y quienes discutían argumentando que Balogun no tenía intencionalidad y ni siquiera miraba al jugador. El problema, en este aspecto, es que más allá de las discusiones futbolísticas apareció la política en escena, con esas informaciones apuntando a conversaciones entre el presidente estadounidense y el de la FIFA, lo que ha alimentado las especulaciones que sugieren que la decisión podría no responder estrictamente a cuestiones deportivas.
Precisamente, sobre ello ha sembrado sospechas el expresidente del propio organismo, Joseph Blatter, quien ha lanzado un dardo y un duro reproche: “Las tarjetas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas. Se anulan por reglas, evidencia y organismos independientes. Si un presidente de Estados Unidos interviene con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la pregunta es inevitable: ¿Hacia dónde vas, FIFA?", ha preguntado el suizo desde su cuenta en ‘X’, donde ha subrayado que “el fútbol nunca debe ser un patio de recreo para la política”.
Bélgica, próximo rival de Estados Unidos, reclama explicaciones mientras Trump da las gracias a la FIFA
En su comunicado, la FIFA sostiene que “de conformidad con el artículo 27, la suspensión automática del jugador estadounidense Folarin Balogun queda suspendida por un período de prueba de un año", recordando que dicha normativa establece que "el órgano judicial podrá decidir suspender, total o parcialmente, la aplicación de una medida disciplinaria".
Frente a las críticas, para Donald Trump no hay dudas: “Gracias FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia”, ha dicho.
Mientras tanto, desde Bélgica, rival de Estados Unidos en octavos de final este martes a las 2:00 de la madrugada, la Real Federación Belga de Fútbol ha expresado su “descontento” y ha expresado que, “con el fin de proteger los derechos legítimos de todas las naciones participantes y defender los principios generales del juego limpio en nuestro deporte, tanto en la actualidad como en futuras ediciones de la Copa Mundial de la FIFA, la Federación está llevando a cabo un análisis exhaustivo de este asunto"
La UEFA ataca a la FIFA y denuncia su "incredulidad" por una decisión "injustificable"
Tras todo lo ocurrido, incluso la UEFA ha sacado un duro y contundente comunicado que supone una auténtica guerra abierta por la cuestión. De hecho, califican de "injustificable" la decisión en un ataque directo a la FIFA.
"La decisión tomada ayer de suspender durante un período de prueba de un año la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun cruzó una línea roja. El fútbol, como cualquier otro deporte, se rige por reglas que constituyen la base de una competencia justa, honesta y transparente. A veces, las reglas son susceptibles de interpretación. En este caso, no. La suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción discrecional y no requiere la decisión de un organismo competente para su aplicación. Es un principio consagrado en el reglamento, que no admite excepciones, y mucho menos en medio de un torneo donde otros jugadores se han encontrado en la misma situación y han cumplido su suspensión con regularidad", subrayan en un inicio, antes de lanzar un dardo directo a los de Gianni Infantino.
"Cuando quienes velan por el cumplimiento de las reglas ya no lo garantizan, la integridad del juego se ve comprometida y la credibilidad de la competición se ve socavada. Asimismo, esta decisión sienta un precedente en el torneo en curso, donde situaciones similares requerirán ahora un trato igualitario, en detrimento de la competición", denuncian.
"El fútbol es el deporte más querido del mundo porque es un juego hermoso y goza de confianza porque se juega en todas partes con las mismas reglas. Un torneo nunca es un evento aislado y, si se trata de la Copa del Mundo, tiene el poder de generar consecuencias positivas o negativas para el fútbol en su conjunto", recuerdan, antes de concluir: "Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan sin precedentes, incomprensible e injustificable".
