Tras varios días instalados en el Palacio de Marivent, Felipe VI y Letizia, junto a Leonor y Sofía, abandonan Mallorca para iniciar sus auténticas vacaciones
Así es Son Vent, el refugio de los reyes Felipe y Letizia y sus hijas en Mallorca en el que nunca han sido fotografiados
Antes de que el verano institucional llegue a su fin, los reyes Felipe y Letizia vuelven a hacer lo que llevan años convirtiendo en una tradición silenciosa: desaparecer. Tras cumplir con su agenda oficial en Mallorca, con eventos como la Copa del Rey de Vela, la recepción en Marivent y los compromisos habituales en la isla, la familia real pone rumbo a un destino privado cuya ubicación nunca comunica Zarzuela y que permanece, salvo contadas excepciones, bajo el más absoluto secreto.
Cada mes de agosto se repite el mismo guion. Tras varios días instalados en el Palacio de Marivent, donde combinan descanso con compromisos oficiales, los reyes Felipe y Letizia, junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía, abandonan Mallorca para iniciar sus auténticas vacaciones. Es entonces cuando desaparecen por completo del foco mediático.

La Casa Real nunca informa del destino elegido, tampoco de las fechas exactas ni de la duración de esa escapada. Es una decisión que responde a un objetivo muy claro: proteger la intimidad de la familia e intentar que durante unos días puedan disfrutar de una vida lo más parecida posible a la de cualquier otra familia, lejos de las cámaras y los compromisos institucionales.
Sin embargo, por mucho que la seguridad y la discreción sean prioritarias, no siempre han conseguido mantener el secreto. A lo largo de los últimos 20 años han trascendido algunos episodios que permiten saber, en cierta parte, cómo son esas vacaciones privadas que Zarzuela intenta blindar cada verano.
La histórica fotografía de Letizia en bikini
Probablemente sea la imagen más buscada y comentada de todas las vacaciones privadas de los reyes. Ocurrió en el verano de 2011. Los entonces paparazzi lograron localizar a la familia durante una escapada a la isla griega de Paros. Allí fueron fotografiados disfrutando de una jornada de navegación junto a sus hijas, todavía muy pequeñas.
Aquellas imágenes adquirieron una auténtico revuelo mediático porque mostraban por primera vez a Letizia en bikini, una fotografía absolutamente excepcional teniendo en cuenta el férreo control que siempre ha ejercido la Casa Real sobre su vida privada.
Desde entonces no ha vuelto a trascender una imagen similar. Aquella exclusiva continúa siendo uno de los mayores 'fallos' de seguridad sufridos durante sus vacaciones privadas y marcó un antes y un después en la planificación de sus desplazamientos estivales.
Portugal, uno de los pocos destinos que se conocieron
Antes de aquel viaje a Grecia ya había trascendido otro destino. En 2010, Felipe y Letizia eligieron el Algarve portugués para pasar unos días de descanso. Fue una de las escasas ocasiones en las que pudo saberse dónde habían decidido refugiarse tras abandonar Mallorca.
Desde entonces, Portugal ha figurado en numerosas quinielas estivales, aunque nunca ha vuelto a confirmarse oficialmente que hayan repetido aquel destino.

Unas vacaciones interrumpidas
Otro de los episodios más recordados se produjo en agosto de 2017. Diversos medios situaban entonces a los soberanos disfrutando de unos días de descanso en la Costa Azul francesa cuando el terrorismo golpeó Barcelona y Cambrils.
Los atentados del 17 y 18 de agosto cambiaron completamente sus planes. Felipe VI y Letizia interrumpieron inmediatamente sus vacaciones privadas para regresar a España y mostrar su apoyo a las víctimas.
Pocas horas después presidían el minuto de silencio celebrado en Barcelona y, más tarde, participaron en la multitudinaria manifestación de repulsa al terrorismo que recorrió las calles de la ciudad.
Fue otra de las escasas ocasiones en las que la se pudo deducir dónde se encontraban durante ese periodo de descanso que normalmente permanece oculto.

Las vacaciones de este año
También este año todo apunta a que la historia volverá a repetirse. Una vez concluyan sus tradicionales compromisos en Mallorca, la agenda oficial de los monarcas quedará completamente despejada. Será el momento de iniciar esas vacaciones privadas que Zarzuela nunca anuncia y cuyo destino permanece protegido por un absoluto hermetismo.
No se sabe si elegirán una isla griega, algún rincón del Mediterráneo, un enclave europeo o una residencia privada de algún amigo. Lo cierto es que ese misterio forma ya parte de la estrategia de la Casa Real para preservar la intimidad de Felipe VI, Letizia, Leonor y Sofía.
Lo que sí está claro es que este verano será diferente. Se trata del último en el que Leonor ha sido alumna de una formación militar de tres años, en las que ha estado inmersa en las Fuerzas Armadas, pasando por Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio. Será después de sus vacaciones privadas cuando empiece su etapa universitaria, un momento clave en su vida.

